Por Tute
Ayer (el sábado) piantó el maestro Roux. Guillermo. El viejo Guillermito. Tenía 92 años. Anoche me avisaron de su partida. Y me sorprendió como una muerte temprana, ¡muy temprana! Apenas me enteré, puse play en el último audio suyo, me contaba que andaba pintando platos, me hablaba de un proyecto para hacer juntos y me invitaba a comer.
Es que a Guillermo se le notaban las nueve décadas y monedas solamente en las piernas. Tenía el espíritu de un pibe, un pibito inquieto. Lo conocí por Quino y enseguida nos hicimos amigos.
Sus memorias eran de pintor, pero más todavía de dibujante. De dibujante de historietas. Trabajó con Dante Quinterno y todos los grandes historietistas de aquella época. Luego se volcó a la pintura y se convirtió en uno de los más importantes artistas plásticos. Un exquisito. Si no vieron su obra, no se la pierdan. Y no se lo pierdan a él. Porque era un tipo encantador, muy humilde, muy claro y generoso para hablar del oficio.
Solo para describir su espíritu contaré que algunas noches, hasta hace no mucho, Guillermo se ponía un buzo con capucha y salía, empujado por un amigo, a pintar graffittis en su silla de ruedas. Mientras su compañera Franca le gritaba “¡Te van a meter preso, Guillermo!”. A veces me mandaba mis dibujos recortados del diario e intervenidos por su pluma. Teníamos el proyecto de dibujar juntos pero quedará en el tintero para siempre. Adiós, maestro. Chau, Guillermito.


0 comments on “Roux, un referente de la cultura nacional, en el tintero del humorista Tute”