El presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, coincidieron en tres objetivos de corto plazo: desacelerar y bajar la inflación – que en marzo se estima apenas arriba del 10% -; mantener y mejorar el equilibrio fiscal y sumar reservas para salir del cepo.
«Estamos saneando el balance del Banco Central. Ni bien estén las condiciones lo haremos”, graficó Caputo en un encuentro privado y luego lo ratificó en una entrevista televisiva, según consignó ayer José Del Río, en La Nación.
El periodista aludió a las conversaciones con el FMI; aseguró que todavía no hay un preacuerdo y pronosticó, por otro lado, que se avanzará con el Impuesto a las Ganancias, con un piso muy superior al 1,2 millones de pesos que supo tener.
Aseguró a la vez que en la Rosada siguen de cerca la conflictividad gremial, pero no tienen previsto ceder con la homologación de paritarias por encima de la inflación. La tesis del Gobierno – precisó Del Río -, es que cuanto más rápido sea el ajuste macro más rápido derramará eso sobre la reactivación de la actividad.
El panorama es mucho más abarcativa. Un dato llamó la atención: la queja de Caputo con el sector de las prepagas. «Es un abuso. Se les fue la mano con los aumentos y todo indica que las empresas están cartelizadas. Se suele hablar mucho por estos días de los incrementos del gas, pero lo que más afecta a la clase media – estimó -, son las prepagas y la situación de los adultos mayores en una proporción más significativa”.
- Imagen destacada: Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical


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