El papa Francisco, quien instó al pronunciamiento del obispado de Zaraté-Campana expulsando al sacerdote preconciliar Javier Olivera Ravasi, por gestionar la reunión en la cárcel entre diputados libertarios y represores condenados por delito de lesa humanidad, no confía en el titular de esa diócesis, Pedro María Laxague ni en su auxiliar, Justo Rodríguez Gallego.
La cocina política del intrincado episodio, que se propone llevar a esos condenados a prisión domiciliaria, es obra de Lucas Schaerer, quien afirmó, a pesar de lo que se dice en el comunicado oficial, que Olivera Ravasi «era un protegido de Laxage, de familia terrateniente poseedora de miles de hectáreas».
Laxage Lo tuvo que «rechazar» luego de la postura sentada por Francisco y la reunión entre los titulares de la CEA, Oscar Ojea y Marcelo Colombo, con dirigentes de organismos de derechos humanos, que esbozaron fuertes críticas contra la prédica realizada en una zona que incluye también las localidades de Escobar, Baradero, San Antonio de Areco, Exaltación de la Cruz y Pilar.
«Laxague no es creíble», para sus pares ni para el Papa argentino que se puso al frente para «repudiar una campaña que busca el olvido, la mentira y injustucia de lo actuado en la última dictadura militar», señaló Schaerer.
«Para un sacerdote, sea Ravasi Olivera o cualquier otro, es imposible asignarse tareas o una misión pastoral en la Iglesia. El conocimiento y autorización lo otorga el obispo», escribió.
LEER MÁS:
Francisco recibió a una víctima de Astiz y dejó un fuerte mensaje para diputados de LLA
Tras la foto de diputados libertarios con condenados por delitos de lesa humanidad, en la cárcel de Ezeiza, el papa recibió a una de las víctimas del marino Astiz. Grabó un mensaje reparador.
Contó que Olivera Ravasi estaba «activo» desde hace años en Escobar, dando misas en barrios cerrados, con argumentaciones a favor del gobierno de Javier Milei.
Schaerer refirió antrecedentes de Olivera Ravasi en la localidad mendocina de San Rafael «un enclave eclesial que es otro problema pos sus posturas contrarias al Concilio Vaticano II». Allí se originó el Instituto del Verbo Encarnado (IVE), intervenido por Francisco tras escándalos de abusos sexuales.
«De ese semillero – aseguró-, es Olivera Ravasi, que luego armó la comunidad San Elías, hoy integrada por ocho sacerdotes formados en ese misma espiritualidad guerrerista».


0 comments on “El obispo Laxague, no es «creíble» para el papa Francisco, ni sus pares”