Hubo dos actos en la celebración del 140° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario, el viernes pasado. A tal punto que Javier Milei no se hizo ver cuando ante un auditorio repleto – más de 700 personas-, hablaron nada menos que los anfitriones: el gobernador Maximiliano Pullaro; el intendente Pablo Javkin (ambos radicales) y el titular de la entidad, Miguel Simioni.
Tan filoso fue el corte con el agresivo estilo del Presidente, enojado con “los degenerados fiscales” del Congreso que lo retaron a duelo en dos temas sensibles, que Facundo Borrego, del diario local La Capital, escribió: “La visita demostró que el ídolo del póster también puede tener mal aliento o no saludar para el cumpleaños”. Destacó, además, que no hubo ningún anuncio del Ejecutivo y que cayó mal que su atención no estuviese dirigida a los temas productivos, sino a maltratar a diputados y senadores que modificaron el régimen jubilatorio y rechazaron el DNU para solventar los servicios de inteligencia.
Pullaro, elegantemente lanzado como potencial candidato para 2031, ofreció números del ajuste santafesino, que redundaron – consideró – en superávit y concreción de obras de desarrollo necesarias y muy importantes.
Se mostró magnánimo al señalar a la Nación – sin tener a Milei frente a frente -, que si no está en condiciones de mantener en buen estado las rutas, le pase esa obligación a la provincia. “¿No podés? las hacemos nosotros”, fue el mensaje muy bien recibido en la Bolsa, cuyos miembros están desesperados por las deficiencias en caminos rurales transitados por voluminosos camiones con mercancías, según constató el cocinero político de Humanidad.
Simioni, un «gestor horizontal y participativo» que se radicó en la provincia hace 30 años y que, al tomar el timón de la Bolsa, rompió con una tradición aristocrática, cautivó a los empresarios, que lo aplaudieron de pie. Hasta mereció un inesperado elogio púbico de Javkin: “Miguel, vos deberías ser el intendente”.
Simioni, al que no se le conoce militancia partidaria ni se sabe si tiene aspiraciones políticas, reiteró el apremio por avanzar en un esquema de baja de retenciones, hasta su eliminación definitiva. Un planteo también ignorado por Milei, que solo se acercó al atril para exponer cuando le llegó el turno. No tuvo en cuenta ninguna aspiración del pujante puerto de Rosario.
- Imagen destacada: Milei posó solo para la foto con Simioni (aplaudido de pie), el gobernador Pullaro y el intendente Javkin.


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