Poderes secuestrados
Leer la columna de Ignacio Zuleta permite enterarse de la cocción de varios platos políticos. El Congreso y la Corte Suprema de Justicia, en contraste con el Ejecutivo, se quedaron sin oxígeno. ¿Por qué?
Leer la columna de Ignacio Zuleta permite enterarse de la cocción de varios platos políticos. El Congreso y la Corte Suprema de Justicia, en contraste con el Ejecutivo, se quedaron sin oxígeno. ¿Por qué?
Como cierre de un año complejo por su enfrentamiento con el gobierno central de Milei y las ríspideces con la presidenta del PJ, Cristina Kirchner, Kicillof retomará una práctica que lo catapultó a la sede de Dardo Rocha, en La Plata.
Por un lado, sincero, el ex embajador ante la OEA, Carlos Raimundi, explicó por qué la derrota del peronismo frente a Milei «es profunda y grande». Por el otro, el cocinero de Humanidad, dio razones de la tranquilidad social para este fin de año.
Zuleta pone el dedo en una de las llagas abiertas por la expulsión del Senado del entrerriano Edgardo Kueider, demorado por la justicia paraguaya. Dijo que después de haber sido «borocoteado» por los libertarios, una salida para salvarse es prender el ventilador.
Sobre la etapa libertaria, parte II, escribió este domingo Jorge Liotti, en La Nación. Avisó que ahora habrá que ocuparse de la microeconomía. Y de paso aludió a los temores consabidos de cada fin de año. Aquí sus conclusiones.
Es lo que anticipó para esta semana Ignacio Zuleta, tras el «harakiri masivo» en el Consejo Nacional saliente del PJ, que encabezó Alberto Fernández. El fracaso de Máximo por renovar el Justicialismo provincial.
Marcelo Brignoni, destacó Diego Genoud, dijo que el triunfo del FA en Uruguay, confirma «la falacia» del avance indetenible de la ultraderecha en la Argentina con Milei. Preguntas esenciales para los progresistas.
Cerca del primer año de ejercicio constitucional, Milei monopoliza la agenda. Francisco Olivera, «ve» una marcha hacia una «hegemonía legislativa» en 2025. Hacer añicos al PRO de Macri y polarizar con Cristina, sus metas políticas, mientras no descuida la economía.
Con la oposición en estado de confusión mental – y parálisis -, Milei provoca alineamientos impensados. Al margen de lo escrito hasta ahora, de su Vice le preocupa sobre todo el tejido que elabora con Francisco. Esta es la versión de Verbitzky.
Milei ocupó el centro de la escena, para bien o para mal, y se da el lujo de elegir a su rival. El «que se vayan todos», dejó en pie a Cristina, en una polarización que en apariencia , al mismo tiempo, la sociedad rechaza y no rechaza. Nada que ver con lo que sucede en Uruguay.
¿Tienes una cuenta de WordPress.com? Accede ahora.










