Cultura

Contra el indulto de la Corte a los genocidas

Un visceral rechazo ciudadano, que incluyó a organizaciones defensoras de los derechos humanos, partidos políticos y altos dirigentes del gobierno de «Cambiemos», provocó un ajustado fallo de la Corte Suprema de Justicia, convalidando el 2 x 1. Se benefició, así, a Luis Muiña, un represor civil que participó de secuestros y torturas en el Hospital Posadas, de Haedo, en marzo de 1976.

Pero el gran peligro es que el fallo se replique para permitir que soliciten la dispensa cerca de 300 militares y civiles, condenados por delitos de lesa humanidad, entre los que figuran el robo de bebés. La movida de la nueva Corte puso en alerta a gran parte de la sociedad. El profesor de derecho Constitucional de la UBA, Raúl Ferreyra, en diálogo con Arnaldo Paganetti (uno de los miembros del Equipo Humanidad), señaló que la sentencia de Rosatti y Rosenkratz (ambos designados a propuesta de Mauricio Macri) y Elena Highton de Nolasco (la jueza que se negó a jubilarse a los 75 años), puede «constituir un indulto por goteo», si es que los magistrados de las instancias menores no contradicen sus argumentos.

La reacción popular fue inmediata. Para el próximo miércoles 10 de mayo se está organizando una marcha multitudinaria en Plaza de Mayo. El editor de nuestro sitio, Joaquín Paganetti, captó la instantánea que ilustra esta nota. Hoy, el frente de la ex ESMA (Escuela Mecánica de la Armada, donde funcionó un centro clandestino de detención a las órdenes del almirante Massera y «El Tigre» Acosta), apareció con leyendas alusivas revindicando el reclamo de Memoria, Verdad y Justicia.

El país fluctúa al ritmo de sus vaivenes políticos. Habrá que ver si prospera la nueva doctrina de la Corte, que coincide con un llamado a la reconciliación de la Iglesia Católica y posiciones más flexibles adoptadas, entre otras, por Graciela Fernández Meijide, ex dirigente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y madre de un adolescente desaparecido.