La Argentina del gobierno de Javier Milei y de otros países de “importancia relativa, no deben embanderarse en conflictos como el de Ucrania-Rusia, a lo sumo pueden pedir la paz”, consideró el sociólogo Luciano Ronzoni Guzmán.
“Milei, fan del ucraniano Volodimir Zelenski, tendrá que aprender que no hay espacio para el hippismo internacional. En la mesa chica de las decisiones mundiales se sientan muy poquitos: no hay idealistas, ni amigos ni enemigos permanentes, sólo intereses”, contestó a Humanidad, luego de la negociación que comenzó con “golpes de teléfono” del flamante presidente norteamericano Donald Trump. Uno de ellos fue a su par ruso Vladimir Putin, quien había sido aislado hace tres años al iniciarse el conflicto bélico.
-¿Cómo impactan los llamados de Trump a Putin y Zelenski para tratar de dar fin con la guerra?
-La verdadera política internacional, como decía (Juan) Perón, se maneja en un ámbito jerárquico, anárquico y competitivo. Cada Estado-Nación busca su propio bienestar y para ello acumula poder y medios, que pretende sostener y defender en el tiempo.
-Putin siempre pareció alentar el regreso de Trump. ¿Ello conduce a un nuevo mapa geoestratégico?
–Desde el comienzo de la humanidad hay conflictos, tensiones, choque de voluntades e intereses contrapuestos de dominio y de acuerdos. La guerra es una forma de diálogo más cruel, pero no se llega a la guerra ´porque si´, sino que es una vía para lograr un objetivo político.
-¿Una cuestión de escalas?
–El derecho que surge no es natural. Es consecuencia de hostilidades, fruto de las diferencias y enconos. La guerra es el recurso más costoso y siempre queda para la última instancia. Se trata de evitar que altere las relaciones de ´los súbditos de a pie´.
-¿Los jugadores son tantos o hay un club exclusivo que tiene la batuta?
–Hay una mesa chica, donde se sientan muy poquitos. Hay otros acomodados en un plano secundario y están los pequeños que, por lógica, se ponen el bonete y van a la sala de niños. Es como en los cumpleaños: ´¡A ver los nenes, a entretenerse afuera´!”, ´”¡ahora van a hablar los adultos´!”.
-¿La reaparición de Trump perjudica a Estados Unidos?
–No. La guerra de Ucrania terminará pronto atada a la lógica inicial. Rusia se anota un triunfo militar y repartirá dividendos con los Estados Unidos. Europa es el gran perdedor, porque si bien tiene peso, le faltan los fierros arriba de la mesa. Además de los dos que le nombre está China. Ese es el triángulo de hierro internacional.
-¿La Unión Europea queda trastabillando,entonces?
–Europa llora su decadencia. Exige el respeto al Derecho, olvidando que el Derecho es contingente, provisorio y sujeto a cambios en las relaciones de fuerza entre EEUU, Rusia y China. Lo que negocien estos tres es lo que se hará y se consagrarán nuevas normas.
-¿Cómo queda parado Zelenski?
–Zelenski se retirará del mando. Seguramente, el Reino Unido le palmeará la espalda y le armará un conchabo como conferencista o escritor. Va dentro del paquete…eso si no lo liquida antes su propio ejército.
-¿Hay países de importancia relativa, marginales en algunos casos, que han tomado posición? Argentina es uno de ellos. ¿Sufrirá, en consecuencia?
-En rigor, esa es la razón por la que tales países no deben embanderarse detrás de los conflictos de nadie. A lo sumo pueden pedir por la paz. Eso es todo. El gobierno de Milei, fan de Zelenski, tendrá que aprender que no hay espacio para el hippismo internacional. En la mesa chica no hay idealistas, ni amigos ni enemigos permanentes, solo intereses.
-Milei apostó a pleno, ¿y la oposición?
-La oposición debería evitar las fotos demasiado ´chupamedias´ con Lula. Brasil tiene intereses contrapuestos con la Argentina. Hay que evitar ponerse un moño en la cabeza, en cualquier caso.


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