Esbozar escenarios en unos comicios donde se eligen consejeros escolares en Tapalqué o senadores provinciales en la Quinta Sección Electoral podría considerarse un ejercicio de auto satisfacción intelectual politológica. NO LO ES. Se trata de comicios que, por diferentes factores, se volvieron dramáticos, trascendentes y estructurales.
Los actores principales son:
- El Gobierno Nacional (Javier Milei) golpeado por una crisis de existencia que desafía su propia capacidad de seguir siendo vinculante institucionalmente. Axel Kicillof es su enemigo político.
- El PJ Provincia que conduce “de hecho” el mandatario Kicillof en alianza con los intendentes. Los subieron al ring. Desdoblaron las elecciones y sacaron músculo. El gobernador plebiscita su gestión pero por sobre todo, busca terminar con la interna y quitarse “peso muerto”.
- La Cámpora Kichnerismo (CK) disputa su derecho hereditario de continuar siendo el eje en el peronismo; mantiene la aspiración de épica – vía el hijo Máximo -, de prolongar “el legado”. Kicillof es enemigo político, en una suerte paradójica – o no tanto – de intereses congruentes con el mileísmo.
Los escenarios:
- Si el PJ gana por holgura (diferencia de 8 a 10 puntos, a grosso modo). Es el peor tablado para Milei que llegó casi sin oxígeno a este trámite. En medio de escándalos, errores groseros, un plan económico con severos fallos de sostenibilidad y cuestionamiento por parte de los factores de poder, podría considerarse un “gobierno de salida” con riesgo de derrumbe inmediato. Para CK también es el peor escenario: Kicillof revalidaría su conducción y los obligaría a subordinarse como un espacio importante pero ya restándole influencia determinante y sin posibilidad hegemonía. Podría considerarse un Doble KO.
- Si el PJ gana por poco o pierde por poco. Con matices, Milei recuperaría aire y podría recrear una narrativa de haberse enfrentado a la “mafia que pone palos en la rueda”. Generaría el derecho a seguir existiendo y prolongaría su gestión. Conclusión: demostraría que tiene capacidad de hacer un relanzamiento legítimo. Kicillof mantendría su rango actual pero no revalidaría su conducción política. El CK recuperaría su discurso de imprescindible.
- Si el PJ pierde por holgura: Recuperación de Milei. Disiparía los miedos de los factores de poder: el modelo se mostraría exitoso con paso ganador en octubre por amplio margen. Como están las cosas hoy, en el exterior siguen soltando recursos y sostienen al libertario (con mucha cautela). Bajaría la espuma mediática y judicial. Derrota total para Kicillof y su proyecto. El CK pasaría al papel de centralidad y procuraría subordinar a los alcaldes.


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