Cocina política

Macri, el opositor manso. Fin

Antes de que el vapuleado Macri - por Milei -, saliese a dar cátedra a los pobres, Ignacio Zuleta lo describió como agazapado para volver al primer plano en marzo. Sabe que el libertario lo necesita si quiere ser reelecto en 2027.

Por Ignacio Zuleta (Clarín)

Agazapado entre Los Abrojos y su nuevo domicilio en la milla dorada de Palermo Chico, Mauricio Macri prepara una cumbre del PRO en Parque Norte para el 10 de marzo. Es una reunión de la Junta Nacional ampliada con la mesa de conducción del partido, los jefes territoriales y los jefes legislativos. Le pidieron precisiones, pero se disculpó con que esta semana estará fuera del país. En la cumbre habrá mesas de discusión sobre el plan legislativo 2026 y sobre economía con los equipos de la Fundación Pensar. Cerrará Mauricio con un discurso donde redondeará la idea de que el PRO irá a las elecciones presidenciales de 2027 con un candidato propio. Para acordar o para hacer daño.

La jugada tiene sentido, porque Javier Milei, si quiere ser reelecto, lo necesita a Mauricio. Con solo moverse, Macri puede tener un 20% de intención de voto. Con eso lo hace ganar a Milei si se unen, o lo puede hacer perder. El jugueteo se basa en encuestas que lo destacan a Macri como el opositor de mejor intención de votos. Opositor manso, pero opositor al fin. Este proyecto solo puede avanzar si Macri mismo asume la candidatura. A presidente, o a jefe de gobierno de la ciudad, que es el distrito que más le conviene preservar. En especial ahora que la CABA será una potencia judicial. El nuevo sistema de justicia lo negociarán Macri, Daniel Angelici, Juan Manuel Olmos y Víctor Santa María. Cualquier otra ficha sepultará definitivamente al partido.

En el momento mismo cuando respaldó a Milei y eligió a Patricia candidata presidencial en 2023, Mauricio (que debió ser candidato) dinamitó el gran capital que era ser el eje de Cambiemos. El mensaje les llegó a los demás candidatos del PRO, de la UCR y de la Coalición de que no jugaba más con ellos. En el orden local, cuando eligió a su primo Jorge para suceder a Horacio R. Larreta, dinamitó cualquier armado partidario. Los dirigentes más fuertes como Ritondo, Santilli, Álvaro Gonzálezotros entendieron que elegía a un pariente, y que no había nada para ellos. Y vaciaron el PRO porteño buscando otro destino. Raro en un Macri cuyo pasivo más gravoso fue su familia. Era el último a quien le convenía un gesto de nepotismo como designar al primo. Debió, por el contrario, dedicarse a demostrar que él no era ni bueno ni malo por el apellido sino por sus condiciones personales, por las cuales fue presidente. Debió ser un cruzado del anti-nepotismo. Ha hecho lo contrario.

  • Fuente: nota de Ignacio Zuleta en Clarín

0 comments on “Macri, el opositor manso. Fin

Deja un comentario