«En el peronismo ya no puede haber poder delegado», declaró el danzarín en cientos de escenarios políticos Miguel Pichetto, luego de visitar en su prisión domiciliaria a la expresidente Cristina Kirchner, con la pretensión de ordenar «un proceso de reorganización interno sin exclusiones».
El tema tiene sus bemoles. El peronismo está, como mínimo, jibarizado. El periodista Horacio Verbitzky – mentor de CFK y tenaz detractor del «carlibianquista» Axel Kicillof -, sentenció que directamente ya no existe el movimiento fundado en 1946 por un líder de masas.
Sin embargo, los muertos siguen coleando y le buscan la quinta pata al gato para frustrar la reelección de Javier Milei, en 2027. No se sabrá que hablaron Pichetto y Cristina en San José 1111. Solo se puede especular. El hoy diputado (entró por JxC, después de ser candidato a vice de Mauricio Macri), enseguida se juntó con Guillermo Moreno, promotor de la nominación presidencia de….ta tan, ta tan…Victoria Villarruel. «Vicky» es miembro del Poder Ejecutivo actual pero ha sido llamada conspiradora por el propio Milei, que no la puede ni ver.
Javier Calvo, en Perfil, aseguró que Pichetto y Moreno tienen «la fantasía» de plantear una interna entre el peronismo tradicional (conservador, de derecha o como se lo quiera llamar) y «el soviético» (para Milei) gobernador Kicillof. ¿Dará el aval Cristina? Lo cierto es que su hijo Máximo, de la semi derruida La Cámpora, siembra de «clavos miguelitos» el camino del exministro de Economía y amadrinado antaño por «la jefa».
Pichetto señaló que, frente al desgobierno de Milei (votó en contra de la reforma laboral) «es una estupidez» desterrar compañeros por «traición». En tal sentido, justificó a gobernadores que aportaron sus votos a los libertarios por necesidades económicas, pero que en realidad tienen una mirada industrialista, muy alejada de la que expuesta brutalmente Milei.
«Si todos los sectores no nos ponemos a dialogar, estamos perdidos. El gobierno tiene el poder y elige las candidaturas sin ningún tipo de discusión», expuso. Y enumeró consignas justicialistas con la bendición de Moreno: producción, empleo, educción, mejores salarios, sindicatos, universidad. Sostuvo que esos temas se harán candentes con el correr de los meses.
Pichetto aclaró: su postura es capitalista pro occidental, y pragmática en su vínculo con China. Aunque – aclaró – rechaza que el gigante asiático «destruya» la industria nacional. Para diferenciarse de Milei, precisó que no haría «seguidismo estúpido» de Estados Unidos. Mencionó cuadros internacionales como parte de su potencial elenco: Rafael Bielsa (excnaciller de Cristina), Jorge Arguello (embajador de Alberto Fernández en USA) y el diplomático Juan Pablo Lolhé.
Y sí, son etapas. Pichetto, al igual que Kicillof, repudió el rechazo a la incorporación activa de la Argentina a los Brics, donde están Brasil y la India.
Por ahora, flota «la fantasía» a Calvo: darle la V del peronismo a la vicepresidente de Milei. (triple V)


0 comments on “¿Se viene la interna entre «Vicky» Villarruel y Kicillof en el difuso peronismo?”