Argentina Política

Sin Macri, no hubiese habido Milei…

Para las presidenciales 2027, falta una eternidad. Macri y sus acólitos creen que habrá una nueva chance, pero no se adelantan al Mundial de Fútbol. Consideran, contradictorios, que deben sostener el rumbo tras la "demolición K", pero con Milei fuera.

El slogan “Sí, se puede”, no cristalizó en 2019, escoltado por Miguel Pichetto, hoy concentrado en configurar un peronismo de centroderecha; el “Segundo Tiempo”, no salió a la cancha porque le “afanó la camiseta” el libertario Javier Milei (según confesó su mano derecha Fernando de Andreis); ahora, subsumido desprolijameante el PRO en LLA, Mauricio Macri va por un tercer intento: bajo el emblema “El próximo paso”, busca reposicionarse (él mismo o su espacio) para la contienda presidencial de 2027.

Resignado a los malos modos y artilugios de quien rompió el Pacto de Acassuso – le birlaron, después, a Patricia Bullrich -, Macri apoyó el rumbo económico y el equilibro fiscal para “cuidar el cambio y completarlo”, como sentencia tras el enroque de pareja sentimental.

Lo escribió uno de los periodistas que integran el 95% de los repudiados con improperios de la peor calaña. Inversores de Estados Unidos y parte del establishment argentino “fomentan la aparición de otros candidatos liberales”, remarcó Marcelo Bonelli.

No descuidó Macri – ¡paga! – “el riesgo kuka”, cuando arremetió contra el proyectado gobernador peronista Axel Kicillof, quien aún tiene que arreglar cuentas con la vecina del barrio de Constitución, Cristina, presa con tobillera, tras ser dos veces Presidenta de la Nación.

Macri no rompe. Se presenta como el custodio de una gobernabilidad, respaldada por los dólares y el apoyo político del gobierno republicano de Estados Unidos. Por supuesto, eso irrita a los hermanos Milei.

La tesitura extrema de Milei – con Karina, mordiéndole los talones a Jorge Macri, en CABA, pese al papelón sin fin que protagoniza Manuel Adorni como jefe de gabinete -, subestima el malestar reinante por los bajos salarios, las rutas en mal estado, las deficiencias sanitarias y educativas.

Un peronista (ministro durante la gobernación bonaerense de María Eugenia Vidal), coincidió con de Andreis: Milei debió demoler la estructura kirchnerista para que se pueda dar comienzo a la etapa de reconstrucción, sintetizó Joaquín de la Torre. Claro, está con la sangre en el ojo, porque los libertarios expurgaron a su hermano del Ministerio de Desarrollo Humano, por supuestas irregularidades en la distribución de alimentos.

“Nos salvó de la hiper y hace una buena tarea macro. Por eso no le retaceamos el aval en el parlamento, pero para adelante hacen faltan las grandes transformaciones”, ensayó de Andreis una explicación de por qué el PRO sigue poniendo el hombro pese a los desaires y los actos de corrupción.

Aunque para el round electoral “falta un montón”, ya hay figuras del “Círculo Rojo” – resalta “Don Chatarrín”, Paolo Rocca -, que acicatean para que los empresarios den un paso al frente. De allí las especulaciones, quizá, del nombre de Jorge Brito, uno de los que observa que la reactivación no es abarcativa y que quedan colgados del pincel – sin laburo o sin poder llegar con pesos a fin de mes – millones de argentinos.

Si Milei – como declaró – es un topo que llegó destruir el Estado, el PRO con el liderazgo (en veremos) de Macri pretende una estructura pequeña, eficiente y transparente y liberar, con los adelantos tecnológicos y la IA, el desarrollo del sector privado.

Yendo a lo prosaico, ¿qué rol jugará Bullrich? Despanzurrada “emocionalmente” por Milei, por pretender que Adorni apure la aclaración de su crecimiento patrimonial como funcionario público, Patricia tiene una meta de máxima que no se circunscribe al distrito porteño. Formalmente, ya viste de violeta, aunque aún muestra deferencia hacia Macri y a los que “piensan distinto”. Rechaza al kirchnerismo, pero tampoco rehuye los acuerdos con esa vertiente.

“Es imprevisible”, se pronunció de Andreis hablando en nombre de Macri. Usando el mismo tono y gestualidad. Un clon.

“Se trata de mantener la dirección pero no el timonel”, deslizó el politólogo Andrés Malamud, al ponderar el “olfato” de Bullrich, alguien – amplió – que“no articula retóricamente, pero es leal…hasta que cambia de lealtad”.

  • Imagen destacada: Macri en la cumbre del PRO, en Vicente López
Avatar de Desconocido

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

0 comments on “Sin Macri, no hubiese habido Milei…

Deja un comentario