No hay plata, pero se puede comprar tiempo
Un relativo operativo distracción, en medio de la mishiadura que parece soportarlo todo (salvo en Misiones), describe Fara en su columna semanal. Empieza con «el finado» Galán (el de Si lo sabe cante), hasta las aleonadas letras de La Renga, recitadas en el Luna Park.










