La calle lo agrava todo
Algunos dan vuelta por las calles del vecindario y tienen la fortuna de refugiarse en sus casas. Para otros – nos dice el periodista Enrique Alpañés -, no tener un hogar los vuelve locos, los destruye.
Algunos dan vuelta por las calles del vecindario y tienen la fortuna de refugiarse en sus casas. Para otros – nos dice el periodista Enrique Alpañés -, no tener un hogar los vuelve locos, los destruye.
Es un tiempo en el que personajes siniestros emitan ira incandescente, imponen la intolerancia, la prepotencia, la imposición y la violencia física o simbólica sobre el diálogo y el debate. Lo expresa Sergio Sinay. El sayo es para varios.
Los chicos que crecen encerrados para tratar sus problemas de conducta y/o adicciones, son miles en la Argentina. Las instituciones públicas no siempre son eficientes. Aquí el testimonio breve de un veinteañero hoy en recuperación en una comunidad abierta.
Solo el 1% padece una psicopatía, nos dice la máxima autoridad canadiense en la materia. Parece una nimiedad. Sin embargo, cuando tienen poder y gobiernan en sectores esenciales de la vida en sociedad, hay que cuidarse en extremo.
Tiempo y silencio recomienda Sergio Sinay para ir encarando las nuevas aventuras anuales. Al no perseguir nada, aparece la maravilla de lo inesperado. ¿Por qué caminar como el elefante?, animal al que considera sabio.
Transformar lo que a uno le gusta en un blanco fácil del cansancio trae sus problemas. La dispersión que se vuelve una obligación cotidiana provoca cambios fuertes, pero que controlados pueden llevar a una vida vecina a la plenitud.
Nos dice Sergio Sinay que abundan las distopías, el futuro temible, por sobre las utopías, el futuro deseable. Coincidiendo con un antropólogo francés, agrega que hay que distinguir entre el futuro y el porvenir, cuyo control es responsabilidad humana.
En una novela histórica – Echeverría -, Martín Caparrós se sorprende por la cantidad de cosas que podemos ignorar, refugiados en la facilidad para ignorar incluso que las ignoramos. ¿Dónde buscamos las certezas, si es que las hay?
Ya otras veces nos hemos ocupado del actor y director Clint Easwood, quien a los 94 años, se mantiene vital, haciendo ejercicios diarios y con propósitos artísticos claros. Aquí nos cuenta dónde busca los lujos.










