Reflexión

Guardar distancia

En la fábula de los puercoespines, Schopenhauer, enseña a los hombres a guardar una distancia intermedia para mantenerse juntos. Y la fórmula es, para no pincharse, ser corteses y preservar las buenas costumbres.

A través de las redes sociales, en la que muchos destilan odios y frustraciones, también se transmiten enseñanzas que calan profundo. Los “Parerga y Paralipómena”, de Schopenhauer, cierran con la famosa fábula de los puercoespines. Va un fragmento:

 “Un grupo de puercoespines se apiñaba, en un fría día de invierno, para evitar congelarse, calentándose mutuamente. Sin embargo, pronto comenzaron a sentir unos las púas de otros, lo cual les hizo volver a alejarse.

Cuando la necesidad de calentarse les llevó a acercarse otra vez se repitió aquel segundo mal; de modo que anduvieron de acá para allá entre ambos sufrimientos hasta que encontraron una distancia mediana en la que pudieran resistir mejor.

-Así, la necesidad de compañía nacida del vacío y la monotonía del propio interior, impulsa a los hombres a unirse; pero sus muchas cualidades repugnantes y defectos insoportables, les vuelven a apartar unos de otros.

La distancia intermedia que al final encuentran y en la cual es posible que se mantengan juntos es la cortesía y las buenas costumbres.

En Inglaterra, a quien no se mantiene a esa distancia, se le grita: keep your distance.

-Debido a ella, la necesidad de calentarse mutuamente no se satisface por completo, pero a cambio no se siente el pinchazo de las púas.

-No obstante, el que posee mucho calor interior propio hará mejor en mantenerse lejos de la sociedad para no causar ni sufrir ninguna molestia«.

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