Manuel sabía de los cuantiosos billetes guardados en las cámaras frigoríficas de la heladería «Re rico». Sus largos años en la gerencia lo llevaron a conocer cada rincón de la empresa, que tenía la marca más popular de helados en toda América Latina y España.
«Re rico» era parte de una familia encabezada por un señor al que Manuel detestaba. Hubo situaciones que lo tensaron lo suficiente como para querer pasarse de forma permanente al lado del rencor. Pero comprendió sus emociones y no se dejó vencer por esos bajos instintos. Apeló a su virtud y siguió con el trabajo, cada vez más aburrido y rutinario.
Sin embargo, hubo un día que lo cambió todo. A su oficina llegó Halsi Carbet, un hombre de negocios que decía tener una reunión. Desconcertado, éste lo atendió en su despacho al encontrarse aquella cita fijada en su agenda electrónica.
«Mi secretaria no recuerda su llamado» – dijo con cara seria.
«Es correcto», respondió Carbet. «Mi equipo se metió en sus sistemas y agregó mi nombre en el comienzo de la madrugada. Las grandes empresas tienen la mala costumbre de dejar sus oficinas vacías por la noche».
Con un rostro que no había puesto nunca antes, Manuel fue conociendo de a poco sus nuevas expresiones de sorpresa, al escuchar cómo Carbet y compañía lo habían seguido y manipulado tanto dentro como fuera de su casa. Le cancelaron turnos médicos estando camino a ellos; recibió llamados de personas que le respondían con información que era correcta y que él había dicho a otras personas telefónicamente; y hasta le cambiaron de su heladera un sachet de leche entera por «parcialmente descremada». Esto último fue lo mas revelador, ya que Manuel a pesar de ser despistado con las cosas de la casa, sabía que no tomaba leche parcialmente descremada.
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Incluido en el equipo como uno mas, Manuel entregó toda la información que tenía. El plan era retirar los paquetes termosellados de las cámaras frigoríficas de una sucursal. Con la idea de despistar, la familia rica no los colocó en la casa matriz, sino en una secundaria.
Halsi Carbet le pidió a su fiel compañero, Triki Cast, que se vistiera como un importante patrocinador de una empresa de seguridad contra incendios y se dirigiese a las oficinas de la heladería para firmar un nuevo contrato. Debían dar de baja el acuerdo con la actual proveedora. El plan consistía en derretir la heladería, con un incendio.
Para evitar vinculaciones, lo mejor sería que Manuel no estuviera involucrado en la contratación de la nueva empresa. Por eso llevó a cabo un acercamiento con Gómez, el gerente de al lado, para que éste derivara la propuesta a la sección correspondiente.
El primer paso era crear problemas. Demostrar que se necesitaba un cambio de compañía protectora contra incendios. Manuel se encargó de reclutar a tres empleados de distintas sucursales, pero ninguno era de la que iban a asaltar. En las tres se crearon fuegos y «casualmente» no sonaron las alarmas, poniendo en peligro al personal, el cual no resultó herido al estar los mismos ejecutores de la falla técnica listos con el extintor para salvar la escena.
-Oye Gómez, ¿te has enterado lo que ha pasado en «Chocobest», «Cacaosí», y «Ayesrico»? – preguntó Manuel en el pasillo a su colega.
-No. – respondió con su cara de nada.
-Hubo incendios y las alarmas no sonaron. Habrá que averiguar en qué están los del departamento para que esto no vuelva a pasar.
-Trataré de averiguar algo.
Gómez recibió esa tarde un llamado de Triki Cast haciéndose pasar por los del departamento de seguridad y bienestar. Por supuesto que para esa altura del día, Gómez se había olvidado totalmente el tema, preocupándose únicamente por cómo lo recibiría su pareja en la casa, si con un plato por la cabeza o una mirada evasiva.
-Buenas tardes, lamento informarle que la empresa no se ha hecho responsable por los desperfectos y se niega a hacer las visitas de reparación. Esto no me pasó nunca en todos estos años. Le recomiendo solucionar rápidamente este tema buscando un reemplazo.
-¿Y a quién hay que decirle que busque una nueva? – preguntó Gómez terminando de hablar y dejando la boca abierta luego de mirar a una mujer que pasaba por el corredor.
-Nosotros tenemos un listado de varias buenas. Pero necesito que usted me autorice la remoción de lo contratado.
-Ahora lo envío por el sistema interno.
Y así es como al verdadero departamento le llegó la orden del cambio. Triki Cast había pasado días antes por la empresa para ofrecer sus servicios. Ante el apuro los empleados tomaron la visita como un mensaje providencial, en especial uno que veía cada hecho como el llamado de Dios, tanto para lo bueno como para lo malo. Cast se encargó de ser entrevistado justamente por ese hombre.
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