Manuel García Mansilla dejó de ser miembro de la Corte Suprema de Justicia. Nombrado por DNI del presidente Javier Milei, en un pliego que fue rechazado por el Senado, renunció en forma indeclinable para el cargo en el que duró poco más de un mes.
Quiso justificar su incorporación al alto tribunal (que volvió a quedar con solo tres miembros) en «la conviccion de que la falta de integración de la Corte Suprema era un grave problema institucional que requería una solución urgente”.
Insistió «en la falsa creencia de que la Corte puede funcionar con solo tres jueces» y agregó que «a esa anomalía institucional se le había sumado una nueva vacante, que agravó aún más la situación y que, incuestionablemente, requería también ser cubierta sin dilaciones”.
LEER MÁS:
¿Mans(c)illaron a Lijo?
A la opinión pública le resultan ajenos temas que hacen a la Corte, las revelaciones del Libragate o comentarios desdeñosos de Macri a Milei. Sin embargo, Carlos Fara avisó que, en este año electoral, la calle podría tomar nota de las malas maniobras.
“El funcionamiento con conjueces dista de ser el ideal. Se resuelven casos, sí, pero no en la cantidad y el ritmo que exige la Corte”, señaló. Y advirtió que la lentitud “afecta en concreto la actividad del Tribunal y, fundamentalmente, la vida de nuestros conciudadanos, que ven demorada la resolución de las disputas que someten a su decisión”.


0 comments on “García Mansilla duró lo que un relámpago en la Corte: renunció tras el rechazo legislativo y jurídico”