“Oh, oh, oh…libertad”, cantó con su voz de barítono Claudio Acevedo, al presentar un avance de “Estirpe, fuego en el alma”(registrada en ARGENTORES y SADAIC), en el partido de Pinamar. Un espectáculo que recreará hechos históricos como la Revolución de Mayo, la Independencia Nacional, el cruce de San Martín a través de los Andes, las invasiones inglesas y el preámbulo de la Constitución de 1853.
“Hay un legado cultural que trato de rescatar y que tiene que ver más con lo moral que con lo político, con valores como la nobleza y no con el dinero”, expresó Acevedo a Humanidad, al finalizar su presentación al aire libre, con entrada gratuita, en Tunkelen Apart, en el fin del verano de Cariló. Momento mágico, en el que no faltó el acompañamiento con las palmas y un final «A mi manera».
¿El objetivo? “Acercar, con esta mixtura musical, el folclore a las escuelas primarias y a los pibes a la historia argentina; no cómo nos las contaron los militares, los peronistas y los radicales, sino con una documentación objetiva que acumulé de varias fuentes distintas”, contestó el cantante lírico que orilla los 60 años.
Acevedo está dando los toques finales de la obra(junto con un hijo, (Nicolás Acevedo Di Virgilio), para subirla a los escenarios, en CABA y varias provincias, en unos meses, con tres o cuatro voces más (tenores, sopranos) y una orquesta. En la agenda, figuran anotadas ya varias escuelas primarias. Pero aún restan algunos ajustes y definir los conjuntos.
“Se trata – explicó – de instalar un legado poético e histórico, porque San Martín, Belgrano, Margarita Sánchez de Thompson, Güemes y Castelli – entre otros -, dejaron pensamientos bellísimos que han sido diluidos a lo largo del tiempo y pretendo recuperar más allá de las banderías circunstanciales”.
El propósito, como quedó claro en su repertorio de ayer, es combinar el folklore con música clásica, donde se perciban el sonido de la guitarra criolla, el bombo legüero, el cajón, el oboe, el fargot, el corno francés y los timbales.
Despojado de cualquier concepción partidista (de hecho la poesía de una de las bagualas fue interpretada de forma opuesta por dos espectadores), Acevedo pretende que se reconozca el trabajo artístico y argumental (es autor de 24 temas, letra y música) sin extrapolarlo de ninguna manera a la actual coyuntura nacional (NR; que, como se sabe, está agrietada). Esí sí, evoca la Revolución de Mayo y la participación criolla en la misma…»sin temblar». Pasado para emular, sobre todo en las virtudes: trabajo, educación, esfuerzo y dedicación para sí y el conjunto de la sociedad.
En los distintos escenarios habrá imágenes de videos: en uno se observará a María Echavarría de Vidal, la mujer que cosió la primera bandera de Belgrano, en Rosario, en 1822,
Acevedo, asiduo visitante de Pinamar (durante 26 años), agradeció las enseñanzas de sus abuelos y padres y a las autoridades que facilitaron las esmeradas instalaciones del establecimiento, entre ellas Miguel Plo y Héctor Zelarayán. De hecho, hizo vibrar con sus canciones parado delante de una gran pileta. El público, extasiado y feliz. Dos de los hijos siguen sus pasos.
“Está pensado para cualquier ámbito: la idea es contar la epopeya que nos liberó del yugo del rey español”, resaltó directo. «Se trata de que nuestros hijos crezcan con valores éticos y tengan la obligación de perpetuar, sin tanto bolsillo lleno de cosas vacías», concluyó.


muy bella experiencia, quisiera estudiar así y que se Esparza esa sabiduria en los mas peques
Gracias por tus palabras.
Ha sido una experiencia bellisima el reestudiar nuestra historia de forma objetiva y profunda, y resaltar los hechos por los hechos mismos, para plasmarlos en letras y música.