Por Carlos Pagni (La Nación)
The Economist tituló su número del 4 de abril con la célebre humorada de Napoleón: “Nunca interrumpas a tu enemigo cuando se está equivocando”. La ilustración mostraba a Xi Jinping mirando desde atrás a un Donald Trump fuera de foco. El consejo valió por poco tiempo. China salió al rescate de los Estados Unidos en una guerra contra Irán para la que Trump no diseñó una estrategia de salida. El método elegido fue inducir la intervención mediadora de Pakistán, un satélite de Pekín. China, en realidad, se rescató a sí misma. La crisis en el sumiistro de hidrocarburos estaba también afectado a su economía.
La tregua incierta que se acaba de negociar se instala sobre un paisaje penoso. El feroz régimen iraní sigue en pie sin siquiera el disimulo de una Delcy Rodríguez. Es cierto, Trump se autocelebra consignando que se abrió el estrecho de Ormuz. Pero hay que recordar que estaba abierto antes del primer disparo. Israel, como era de preverse, sigue su propia estrategia belicista, dictada por razones de supervivencia. Descargó un feroz ataque sobre el Líbano y mantiene bajo amenaza a los iraníes. Trump no puede concederse esa perseverancia porque debe ganar las elecciones de noviembre, que se le presentan muy difíciles sobre todo por el aumento del precio de la gasolina que consumen los norteamericanos.
En la economía, sobre todo en el sector energético, están las secuelas más dramáticas de esta aventura del presidente de los Estados Unidos. Un informe de Goldman Sachs del 3 de abril detalló que la crisis causó en China una caída del 19% en el suministro de diesel y del 46% en el de fuel oil. Para India esas reducciones fueron de 20% y 55%. En Corea del Sur alcanzaron el 72% en el caso del diesel y el 68% en el del fuel oil. En Taiwan fueron de 86% y 68%. Estas reducciones permiten imaginar las consecuencias de la guerra en las principales industrias radicadas en esos países. Todas tienen una dimensión global.
Otro ejemplo elocuente de los efectos del conflicto está explicado en un artículo del experto Veron Wickramaginghe donde se recuerda que los misiles lanzados por Irán sobre la ciudad industrial de Ras Laffan, en Catar, destruyeron dos plantas de GNL que producían el 17% del gas que exporta ese país. La reparación de esas plantas demandará entre 3 y 5 años. La pérdida de ingresos derivada de esta catástrofe es de 20.000 millones de dólares anuales.
Otra unidad operada por Shell acusó daños que demandarán un año en ser reparados. Los contratos de venta de gas a China, Corea del Sur, Italia y Bélgica fueron suspedidos por razones de fuerza mayor. Wickramaginghe defiende la tesis de que el perjuicio más importante de la táctica iraní no se verificó en los flujos de hidrocarburos sino en el funcionamiento de las máquinas.
Esta ínfima colección de datos sólo pretende hacer pensar en que la guerra podría terminar, pero la crisis que se desató con ella es de una duración mucho mayor. Una de sus consecuencias es el clima enrarecido que se respira en la política estadounidense y que pone en peligro el poder de Trump en el Congreso. Su política exterior logró que el precio de la gasolina superara los 4 dólares por galón, que es el número fatídico que indicaría, según la tradición, la derrota de cualquier oficialismo. Un proceso que siguen con atención desde la residencia de Olivos, donde este domingo estarán con la mirada puesta en Budapest. Otro cofrade del populismo de derecha, Viktor Orban, se juega su poder sobre Hungría, ejercido con un monopolio que ya lleva 16 años.
Para Javier Milei y su gobierno la escena internacional es determinante. Existe la posibilidad de que en los Estados Unidos se produzca un reflujo inflacionario que aconseje a la Reserva Federal no reducir la tasa de interés, si no subirla. Es un problema para todo el mundo emergente, en especial para la Argentina. Cuando los bonos del Tesoro estadounidense se vuelven más atractivos, los países en los que escasean los dólares quedan expuestos a dolorosas restricciones.
- Fuente diario La Nación. El link con la nota completa: https://notiar.com.ar/index.php/politica/140577-la-sombra-de-la-guerra-se-proyecta-sobre-la-argentina-de-milei-por-carlos-pagni


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