Ver para creer. O creer para ver. La interna en el gobierno libertario – tiene muchas facetas pero un incendio actual, el del jefe de gabinete, Manuel Adorni -, podría derivar en una avanzada del PRO (ahora, en la retaguardia). El pedido para que el funcionario despeje los rumores sobre su sorpresivo crecimiento patrimonial formulado – «clarito, clarito» – por la senadora Patricia Bullrich – quien viene de abrazarse con Mauricio Macri, en un acto der la Fundación Libertad – despertó las miradas «conspirativas» de los hermanos Milei, Javier y Karina, según consignó hoy en su columna de Clarín, Marcelo Bonelli.
El periodista definió a los dos como «fanáticos» de la teoría del complot. Karina había dicho que después de dudar, el ministro del Interior, Diego Santilli, se había sacado la camiseta amarilla definitivamente, para lucir la violeta de LLA. Sin embargo, esta semana «el colorado» se sentó al lado de Cristian Ritondo e intendentes bonaerenses del PRO, para hablar de gestión, obras alimentadas con fondos nacionales (¡ayuda contante y sonante!) y vislumbrar cómo se armarán los equipos para la disputa del año próximo con el aún indefinido peronismo del gobernador Axel Kicillof.
Aventurarse hoy a proyectar candidaturas presidenciales para 2027 es como caminar hacia un tsunami en su mayor intensidad. Milei, por supuesto, no abandona la ilusión de seguir hasta 2031. Macri ha dado señales confusas y, como buen futbolero, nada anticipará antes de que finalice el mundial de EEUU-Canada-México. ¿Para qué? El que asome la cabeza sin estar preparado, recibirá los sablazos.
Por el lado del peronismo, una exploración posible transita por las PASO, con Cristina Kirchner presa en su domicilio y jaqueada por la justicia y los grandes medios. El «riesgo kuka» se ha ido diluyendo y hay tapados (también outsiders) que deberán soportar las inclemencias del tiempo. El estrellato de la trotkista Myriam Bregman y la bala de plata de Sergio Massa, son azarosos
Javier Milei, que desairó a Macri en el mismo encuentro en el que éste recibió las caricias de «la Piba», asegura que el expresidente (antes lo llamaba Presidente) le tiene «envidia» y está jugando para desestabilizarlo, remarcó también Bonelli.
Hay mucho más paño para cortar. Como cantaba Mina, «Parole, parole». No cambiamos más. Los inversores lo saben.
- Imagen destacada: Al llamado de Ritondo, el ministro Diego Santilli volvió a juntarse con los intendentes del PRO bonaerenses.


0 comments on “La «conspiración macrista» saca de juego al «riesgo kuka»”