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Tómbola 16, una obra que juega con la ilusión y lo real

Estar y no estar. Que haya amistad puede hacer de ese dilema algo más fácil de atravesar. En esta obra teatral dos amigos se descubren el uno al otro, con el azar como excusa.

Por más entretenimiento que de tener una ilusión, hay algo más perdurable: la amistad. Ese vínculo igualmente permite la incertidumbre, como lo es preguntarse por un futuro que genera curiosidad, que está tan lejos como cerca.

Tal ambivalencia entre lo próximo y lo distante -parte de las desventuras de animarse a creer en un otro- las exponen en el escenario un par de amigos de ficción. Gracias a su imaginación permiten recorrer un mundo añorado que muestra algo olvidado por las pantallas. Nada menos que las compañías reales que quedan en la memoria.

Al llegar a la pequeña sala (que en sus altos taburetes alojará durante una hora a los espectadores) la propia directora de «Tómbola 16» se encarga de alimentar una llama.

Carolina «Corcho» Alonso reparte boletos y los pica sobre el número elegido por su reciente poseedor. Al terminar la obra -una de las ganadoras del Premio ARTEI 2026- se revelará a la persona ganadora de una sorpresa. 

Pero aquel es apenas un deleite con la fantasía de la suerte, instantes previos al premio mayor: Pali Gael Barcelona y Juan Cruz Vera Ocampo, quienes dan vida a Ramiro y Taio. Uno tan ligero y sonriente, el otro tan preocupado y rígido.

Se van descubriendo entre sí, invitándose a abrir lo prohibido, que viene en forma de puertas y de preguntas. Contagian ganas de saber, de descubrir misterios. Así y todo, los malos momentos no se ocultan, sobre todo cuando uno de ellos entra en el transe del casino, refugio parasitario de tantas soledades.

Por momentos intentan resolver sus broncas con la violencia. Por otros, una atracción los une. Pero no requieren de fuertes miradas -que las hay y muy potentes- para estar juntos. Con el entendimiento de la amistad alcanza y sobra.

Al mismo tiempo, la amistad es eso que les hace brillo en los ojos. Transforma al serio, al apagado. ¿Será que todos estamos hechos un poco de Ramiro y un poco de Taio? O como dice el joven que explica a Tchaikovsky como un verdadero príncipe, ¿será que cada uno tiene un poco de Dios?

En ese caso, la decisión de seguir timbeando, de seguir adentrándose en el cuartel sin ventanas, es nuestra. Gastarla hasta reventar o buscar el juego que llena el alma, que es el que implica a otro ser humano. Esto último no acompaña a tiempo completo, por supuesto, porque en ese caso estaríamos hablaríamos de lo eterno. Y lo eterno tiene una particularidad. En «Tómbola 16» hay una pista.

Tómbola 16

Ficha técnico artística. Dramaturgia: Carolina Alonso, Pali Barcelona. Actúan: Pali Barcelona, Juan Cruz Vera Ocampo. Vestuario: Equipo Tómbola. Escenografía: Lucia Francinelli. Diseño De Iluminación: Anna Serra Torrelles. Diseño gráfico: Natalia Elicabe. Asistencia de dirección: Camila Capello. Producción: Camila Capello. Dirección: Carolina Alonso.

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Escritor y estudiante. Fundó Humanidad el 2016 a sus 15 años de edad.

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