Soy viejo…¿y qué?, torea Pérez-Reverte, con indiferencia selectiva
Los muros ajenos son como los jardines: siempre pensamos que son mejores que el nuestro. El periodista y escritor Pérez-Reverte enseña aquí a no dejarse engañar. Apoyado en los estoicos insiste en no agobiarse por lo que no depende de uno.










