Cultura

Historias de conventillo

Un machismo acendrado, la paradoja de un desalojo y las pasiones que

se desatan al su alrededor – propia de las limitaciones y miserias humanas – se desarrollan en dos interesantes obras del teatro under, en La Ranchería, todos los miércoles unos minutos después de las 20, en México 1152, entre la 9 de Julio y Salta. Son historias de Conventillo, «El debut de la piba» y «El desalojo», de Roberto Canol y el gran Florencio Sánchez, que, con música en vivo, se puede recomendar tanto a «amigos» como «enemigos», según pontificó uno de los actores para los cuales la grieta el sinónimo natural de convivencia entre argentinos. Si el primer tramo angustia y despierta indignación en las mujeres, tiene un desenlace reconfortante. Mientras que el animado segundo, donde se destaca el periodista (¿ex?) Horacio Serafini, y la dignidad del «botellero», es un canto a la esperanza, aunque al final todo se desbanda detrás del vil dinero. No dejar de ir, neutros también.