El peronismo no quiere “acorralar” a Macri, pero este año se endurecerá

Aunque parezca paradójico, el peronismo en su versión más tradicional, la que se expresa a través de gobernadores, intendentes y parlamentarios, “le dio la derecha” al gobierno de Mauricio Macri en el primer año para que pudiera avanzar con sus medidas económicas.

“Si lo hubiésemos bloqueado – expuso ante ExpedientePolítico un miembro del aparato del PJ que hoy reniega del kirchnerismo – , le dábamos una excusa perfecta: lo hubiésemos obligado a manejarse con Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), y a querer transferirnos la responsabilidad por lo que pudiera acontecer”.

Así, el eje unificador hacia adentro de un partido fragmentado, fueron los intereses de los distritos manejados por el peronismo y los planteos expuestos por la Confederación General del Trabajo (CGT).

¿Puede esperarse que la gobernabilidad siga inalterable en este año electoral? En principio, respondió, “no hay vocación de acorralar a Macri”. Aunque enseguida enumeró puntos irrenunciables en el arco opositor de signo peronista, si se encienden “luces de alarma”, como ocurrió cuando el Presidente insinuó vetar la ley antidespidos y fue obligado a negociar con los mandatarios a través de Rogelio Frigerio, ministro del Interior.