Sin categoría

Los jóvenes: ¿Desinteresados o excluidos?

En el mundo nació una nueva generación de jóvenes desde ya hace tiempo. Nos encontramos rodeados por muchos medios comunicacionales que manejan, generalmente, las influencias. ¿Alguna vez te preguntaste por qué te gusta la canción que escuchas? ¿Por qué te vestís de la forma en que lo haces? ¿Por qué admiras a esa persona que sale en la televisión, cuando en realidad es alguien uno/a más al resto y no tiene nada de especial mas que ser promocionado/a por gente importante?

A esto se le llama cultura. En Medio Oriente las mujeres llevan la cara tapada, en cambio, en los demás lugares del mundo se les dio derechos, como la ley del voto femenino. Antes de la llegaba de Juan Domingo Perón y Evita al poder, las mujeres en nuestro país no podían votar. Algo que puede parecernos tan loco, anteriormente se veía como algo correcto. Una situación similar sucede con los adolescentes y pos-adolescentes. Hemos llegado al nivel en que podemos -o estamos cerca- de votar, tenemos el amparo legal para crear un Centro de Estudiantes en nuestro colegio, todo parte de la Herencia K. Pero los prejuicios sobre nosotros siguen estando. El uso y el abuso que se hace de nosotros dentro de los círculos políticos y mediáticos es algo que no dio marcha atrás. Todos hablan de los “pibes chorros”, pero nadie se ocupa de hacer nada por ellos para revertir la situación. Nadie aleja ni se compromete con los muchachos y las muchachas que se meten en la droga. ¿Quién vela por nuestra seguridad? La familia. Ay, que dilema el de la familia. Es todo un fenómeno social que actualmente no es controlado por el Estado y es donde se generan los principales problemas educativos. Porque cuando hablamos de educación no incluimos únicamente las marchas docentes y los colegios cayéndose a pedazos, sino que también es parte lo que nos enseñan en nuestras casas y en nuestros celulares, principal acompañamiento del humano cuando empieza la pre-adolescencia.

Un pibe puede ser muy diferente al otro. Así como a uno le va bien en el colegio, va todos los días a entrenarse al club, sale con su selecto grupo de amigos, disfruta de un helado con su padre abogado, viste la mejor ropa y tiene el último iPhone, desde el cual sube sus fotos al instagram, otro puede vivir del colegio a casa y de casa al colegio, encerrado en su habitación, si es que no la comparte con sus hermanos, y con la ausencia de padres que se preocupen por sus inquietudes y problemas. ¿Dónde está el Estado para salvaguardar a este joven? Parece que con la excusa de ser millones, el control social no puede ser efectivo, en cambio, cuando el gobierno de Estados Unidos quiere conocer los chats de cada ciudadano, puede hacerlo. ¿Por qué los políticos no se encargan de una vez por todas en dejar de denostar a la juventud y hacerle creer que la rebeldía no sirve de nada? Les vendría bien dejar de preocuparse únicamente por sus militantes para pensar en la colectividad que se perderá dentro de unos años para volverse conservadora y rutinaria. Quizá eso es lo que quieren. Mantenernos esclavos es idioteces como nuestro estado de WhatsApp para que no nos informemos de lo que sucede a nuestro alrededor.

Llegó la hora de concientizar a todos lo que está pasando a nuestro alrededor, y para eso, el periodismo va a ser nuestra pieza principal.

¡SUMATE A HUMANIDAD!

Escritor y estudiante. Fundó Humanidad el 2016 a sus 15 años de edad.