Internacional

Ataques químicos en Medio Oriente

Todos hemos escuchado hablar sobre los malintencionados comentarios del Presidente estadounidense, Donald Trump, contra los inmigrantes y aquellas personas que “les roban el empleo a sus compatriotas”. ¿Te preguntaste alguna vez por qué se la agarró específicamente con los mexicanos y los musulmanes?

A nuestros hermanos latinoamericanos vamos a dejarlos en este momento de lado para concentrarnos en lo segundo. Por si no sabías, en Medio Oriente, desde hace ya años que se viene librando una guerra entre regímenes militaristas, controladores y despiadados (Estados Unidos) contra gobiernos sofocados por los intereses imperialistas (Siria e Irán). Sin embargo, no hay que dejar de lado que estos gobiernos tampoco llevan bien las cosas. El terrorismo azota aquellas tierras y los líderes no terminan de encaminar al país de una manera democrática y republicana. Ninguno de los dos bandos es una pobre víctima, al menos internacionalmente.

Lo sucedido esta última semana fue el ataque con armamento químico en una zona de Siria, supuestamente controlada por terroristas. El caso es que decenas de personas murieron, entre ellos civiles, niños y niñas que ya no podrán vivir en este mundo por culpa de la guerra. Como respuesta a esto, Estados Unidos atacó a bases del gobierno sirio, el cual, según el discurso estadounidense, está controlado por un dictador. Rusia e Irán, se mostraron indignados por la violación a los tratados internacionales expresados en la Organización de las Naciones Unidas, lo cual tensó las relaciones entre Trump y Vladimir Putin, Presidente ruso.

Estados Unidos dice que el ataque químico, el cual dejó a entre 50 y 100 personas muertas, fue ejecutado por el gobierno sirio, al cual se enfrenta. En cambio, éstos de desprenden de aquella acusación. Otros responsabilizan a terroristas, controlados por EEUU. Han pasado 6 años de guerra en Medio Oriente y tanto Obama como Al Hasad llevaron a la muerte a 320.000 personas e hicieron que 10 millones se desplazaran. Como jóvenes debemos entender que trabajar para que exista mayor diplomacia en este mundo es uno de nuestros principales objetivos y que las versiones no nos sometan a pensar que existe un “malo de la película”. Todos son responsables.