Análisis Política

"Calavera no chilla"

Son horas frenéticas: el Presidente, gobernadores e intendentes visten ropa de frajina para combatir la pandemia. Espinoza, de La Matanza, aseguró que se terminó la Argentina "de los vivos".

¿Hasta que punto el repliegue en la Argentina a raíz de la peste del coronavirus inaugurado por China (donde se desató la pandemia), no está solidificando, detrás de Alberto Fernández, al peronismo y al radicalismo, que hasta hace unos meses estuvieron enfrentados detrás de dos coaliciones que expresaban binariamente la maldita grieta nacional?

Según Carlos Pagni, anoche, el gobernador Gerardo Morales, quien cerró Jujuy no solo a extranjeros, sino a 700 jóvenes comprovincianos (a los que mandó a “hacer la cuarentena” donde están, en Buenos Aires, Córdoba o Tucumán), “probablemente combinado con el Presidente, empezó a plantear la posibilidad del Estado de Sitio”.

Humanidad, que viene siguiendo atentamente el tema, escuchó a Morales afirmar enfáticamente que apoyaría esa medida contra las libertades individuales si Alberto se la envía al Congreso.

Pero Fernández, con quien habla frecuentemente, contestó con prudencia que no está de acuerdo y que apuesta por ahora a contener a la gente en sus casas, auxiliar a los trabajadores informales, premiar a médicos y enfermeras y alimentar a los marginales a través del Ejército.

El cuadro es voluble. El intendente peronista de Ezeiza, Alejandro Granados – sin envidiar la dureza del radical Morales -, ordenó “cerrar” su populoso Partido (tiene 8 mil personas empleadas en el aeropuerto de Ezeiza) con vallas física y montículos de tierra, custodiados por efectivos de la policía bonaerense. Lo mismo pasaría en otros partidos, como Florencio Varela y Almirante Brown.

Desde el lado del kirchnerismo, Horacio Verbitzky no se refirió en su editorial del domingo pasado a Morales como “el carcelero” de Milagro Sala. Lo sigue rechazando, claro (como alguna vez fue un cruzado contra el papa Francisco), pero contó que algún acuerdo hay con Alberto: por la emergencia se suspendieron las audiencias de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado que iba a tratar de conseguir pruebas para intervenir judicialmente al Tribunal Suprema de la provincia norteña; y el secretario general de la UCR Nacional, para “descomprimir la situación”, aceptó la renuncia a ese organismo de Pablo Baca, acusado de violación. Suspenso.

La inconsciencia de los argentinos que viajaron al exterior con la pandemia declarada

Alberto lejos está de manifestarse con la crudeza de Morales y el ministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Saín, contra “los chetos” que, en este caso minoritariamente, rechazan el enclaustramiento voluntario en resguardo de la salud de la mayoría de los argentinos.

Sin embargo, a su manera, pidió que reflexionen a los que están paseando “como si nada pasara”, mientras miles des servidores públicos tratan de habilitar hospitales y prevenir las desgracias que acechan.

En La Matanza, ayer, contó que 20 mil argentinos se fueron al exterior después que él anunciara la pandemia.

“Calavera no chila, decía mi abuelita”. No los dejó a su merced, como hace Morales, pero les hizo notar que se arriesgaron porque quisieron y ahora tendrán que atenerse a las dificultades de los vuelos y a los controles en aeropuertos y zonas fronterizas. “Lamento el incordio, pero es lo que debemos hacer para cuidar vidas”.

No los trató de “chetos”, pero sí de “inconscientes” por poner “en riesgo su salud y la de otros” sin tomar en cuenta lo que pasa en el mundo. “Seré inflexible con los que quebranten la cuarentena”, remedó a su ministra Sabina Frederic. “Si no cumplen, que se atengan a las consecuencias”.

A su lado, el intendente Fernando Espinoza, contó que otra de las preocupaciones es el comportamiento de “empresarios inescrupulosos que aumentan los precios”. Reveló que hace un mes que jefes comunales de diferente color político hacen visitas personales a hipermercados y comercios en general y si advierten anomalías desmesuradas apelan “a la clausura. Se terminó la Argentina de los vivos”, afirmó.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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