Argentina Política

“En Argentina, alternamos entre la Iglesia y el club: nadie va a la plaza pública”

Una lección de pragmatismo político, dio ayer el ensayista Alejandro Katz, a periodistas de La Nación. "Las élites económicas no tienen un proyecto de país", dijo y resaltó el de La Cámpora.

En ensayista Alejandro Katz, resaltó que “La Cámpora” y Cristina Kirchner, tienen “un proyecto de poder y de país”, que las actuales élites económicas (del establishment) no poseen y, por ende, no le oponen. “Nadie está trabajando para 2025, 2030, para nuestros hijos y nietos”, sentenció anoche en el programa Terapia de Noticias, de La Nación Más, en al que varios columnistas se interrumpían para cuestionar a los sectores “radicalizados” de la coalición gobernante de la que es presidente Alberto Fernández.

Sin participar – así lo hizo saber – de cualquier posición extrema, Katz le dio una lección (a medias, pues lo obligaban a comprimir conceptos) a los periodistas. Desde el vamos, corrigió al conductor Francisco Olivera: “No es pertinente preguntar cuarentena sí, cuarentena, no”.

Las opciones dicotómicas – enseñó el ensayista – son absurdas”. Le hizo saber que se le estaban dando a “problemas complejos”, respuestas “simples, bonitas y falsas”.

“No es una pregunta pertinente. Hay que regular los modos de controles sanitarios, la capacidad de testeo, hacer evaluaciones, ir y venir, hacerse preguntas, porque estamos todos con el barbijo en la mano y no en el café”, se apuró en completar la frase, siempre con una sonrisa.

En los espacios que le dejaban los periodistas que “demonizaban” a Cristina y machacaban con las “concesiones” de Alberto, Katz creyó necesario aclarar desde su escepticismo: “no imaginaba nada bueno de (cualquier) gobierno, en un país en crisis desde hace décadas”.

Katz se sacó el barbijo

Sobre los 6 meses de Alberto, el literato señaló que no esperaba que estuviera gestionando en medio de una crisis argentina y global como la actual. “Hay que entenderlo en el contexto” de la pandemia. “Hay luces y sombras”, sin considerar posiciones ideológicas.

Recordó que también el inicio de la gestión de Mauricio Macri estuvo marcado por la incertidumbre. ¿Sería un modelo neoliberal o desarrollista? ¿Cómo se comportaría una coalición donde había tensiones entre el radicalismo y el PRO? Y se mostró resultadista, como el entrenador Salvador Bilardo.

Argumentó que cuando Alberto dio su discurso en el Congreso, “trató de cambiar la lógica de la política, convocando a moderados, a sectores medios urbanos y proponiendo políticas de conciliación y acuerdo”.

Agregó que ofreció evitar la confrontación y la ruptura. “No sabemos cómo le irá. La historia es contingente. No depende sólo de él, también de lo que hagan Cristina, La Cámpora y el resto de la sociedad, entre los que nos contamos”.

Reconoció que es negativo estar pregúntandoce si mandan Alberto o Cristina. Tuvo que despejar sospechas: dijo no ser un defensor de Fernández. “No soy determinista…el éxito de Alberto no es el éxito de mis principios, pero si la derrota de la radicalización y del abuso institucional”.

Sobre la empresa Vicentin, los periodistas tuvieron una visión netamente a favor de la cerealera, pero Katz dio otro enfoque: “Hay varios elementos. El gobierno se prepara para solucionar el tema de la deuda externa, de forma contraria a la posición maximalista de la coalición y algo a cambio tiene que ofrecer”.

Sobre La Cámpora (Anabel Fernández Sagasti es autora del proyecto de expropiación, junto con el ministro Matías Kulfas), apuntó que tiene un proyecto de país que él no comparte, pero al mismo tiempo atacó “a las élites” actuales por no contraponer otro modelo de país de calidad.

Sobre Vicentin en particular, dijo: “Abrió demasiados flancos, préstamos espurios de bancos públicos, acuerdos comerciales irracionales y grises manejos de divisas, sino ilegales”.

Culpó a las élites empresas de abrir la posibilidad de que avance “una banda de chicos” nucleados en La Cámpora. Olivera le aclaró que sus dirigentes hoy tienen todos más de 40 años.

Larreta sólo con “dimensión municipalista”, según Katz

Ante la hipótesis de la vuelta del “vamos por todo”, Katz trató de serenar a los periodistas: “Hay tres modelos posibles de pertenencia. La Iglesia, donde están todos los que creen lo mismo y no se discute; el club, a los que van los que tienen afinidad para competir con otros; y la plaza pública, donde se aborda lo que es bueno para todos”.

“En la Argentina, alternamos entre la Iglesia y el club. Nadie va a la plaza pública”, asestó Katz.

El intelectual, calmo y reflexivo, expresó que la responsabilidad es exhibir y ensayar otro proyecto – inteligente para el conjunto, agrega Humanidad – distinto al de La Cámpora. Hoy no lo visualiza.

Particularmente, sobre la proyección del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, señaló: “Lo digo con respeto, tiene una dimensión municipalista. No le conocemos una idea de país. No conduce el distrito como un modelo subnacional”.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

0 comments on ““En Argentina, alternamos entre la Iglesia y el club: nadie va a la plaza pública”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s