El matemático argentino Adrián Paenza, al iniciar un nuevo ciclo como profesor en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, repartía a sus alumnos un hoja en la que estaban marcadas una serie de pautas sobre la enseñanza y el aprendizaje. Estas pautas son lo que él mismo llama en una nota publicada en El Cohete a la Luna como «las reglas del juego». La lista dice así:
- Es nuestra responsabilidad (la de los docentes) transmitir ideas en forma clara y gradual. Lo que necesitamos de ustedes es que estudien y piensen.
- Ustedes nos importan. Estamos acá específicamente para ayudarlos a aprender.
- Pregunten. No todos tenemos los mismos tiempos para entender. Ni siquiera somos iguales a nosotros mismos todos los días.
LEER MÁS:
Oda al recreo
Reflexión de Laura Lewin sobre la funcionalidad de los recreos y los cambios que podrían beneficiar tanto a alumnos como a docentes.
- La tarea del docente consiste (prioritariamente) en generar preguntas. Es insatisfactorio su desempeño si solo da respuestas.
- No nos interesan las competencias estériles: nadie es mejor persona porque entienda algo, ni porque haya entendido más rápido. Valoramos el esfuerzo que cada uno pone para comprender.
- Pongamos entusiasmo.
- No se sometan a la autoridad académica supuesta del docente. Si no entienden, pregunten, porfíen, discutan… hasta entender. O hasta hacernos notar que los que no entendemos somos nosotros.


Fantástico Paenza. cuánto para aprender del gran profesor.