Argentina Política

Alberto y Cristina pueden dar vuelta la taba

Un analista dijo que Alberto y por añadidura, Cristina, están en una montaña rusa. La vacuna, Bolivia y EE.UU. sin Trump, despejan el horizonte, sin resolver el entuerto nacional.

Se puede apelar al consejo de San Agustín: Ama y haz tú voluntad. O, sin necesidad de cruzar el charco, escuchar al expresidente José Mujica: Quiéranse más. Es cierto, ahora que  la estatua de la Libertad (ver Toque H), despidió al “perdedor” Donald Trump (no así a los fanáticos embelesados con su porte de matón nacionalista), los argentinos deberían dar un corte al fluir sin sentido de la Nación por la que juramos con gloria morir. Es el gobierno de Alberto Fernández, con un soporte de hierro, como lo es la vice Cristina Kirchner, el que debería ordenar y mandar para alcanzar una quimera: la normalidad, la misma que perseguía Néstor Kirchner. Son tantos los olvidos y las idas y vueltas, que Nietzche se ufanaría del eterno retorno.

Truman Capote, habló con un criminal, sobre la moral y las diferencias entre el bien y el mal, retrucó sus respuestas, pero no borró la prédica del encarcelado: “Todo pasa – le decía -, si pasa, debe ser bueno, de lo contrario no pasaría…así se mueve la vida, yo me muevo con ello. No la cuestiono”.

– ¿En otras palabras, no cuestionas el asesinato? ¿Consideras que es bueno porqué sucede?

– Yo tengo mi propia justicia, vivo según mi propia ley. No respeto las leyes de la sociedad, porque la sociedad no respeta sus propias leyes…lo que sube baja, y lo que baja sube.

Argentina, con Vizzotti, va detrás de la vacuna, sin importar la ideología

Andando en bicicleta, por el puente que une la Facultad de Derecho con la parte de la ciudad que da a la avenida Pueyrredón, a través de Figueroa Alcorta, el cronista percibió como insignificante el descenso veloz luego de la trepada lenta y trabajosa.

¿Adónde vamos? El mundo, con oasis, es un pandemónium. En la Argentina hay quienes en tratan de mantener dignidad y hacer un reparto más justo y equilibrado. La pandemia, martilló (martilla) sobre la grieta a la que prohombres como Roberto Lavagna, por citar un caso no excluyente, no se animan a colgarse para repararla, y construir la pregonada (y, parece, olvidada) ancha Avenida del Medio. Como la 9 de Julio.

Es una pena que además de los problemas con la oposición y los poderes fácticos (bien descriptos por Cristina, y entendidos por el ministro Martín Guzmán), haya desbarajustes internos en el Frente de Todos. Hay ensayos de concordia. En progreso. O desarrollo, mejor.

Gobernamos nosotros, avisó modoso pero firme la “sorpresa” Guzmán a Paolo Rocca, Héctor Magnetto y Alfredo Coto. Aparecieron señales alentadoras: la vacuna contra el coronavirus está en el horizonte y el Gobierno tiene varias puntas tomadas, sin abrazar ninguna ideología en particular. En estado puro (las ideologías y los hombres que las encarnaron), han demostrado su fracaso.

La prepotencia y reclamo judicial de Trump, atada a una Corte roja, no tiene visos de prosperar. Joe Biden (el canciller Felipe Solá avisó que Alberto conversará con él sobre Venezuela), defenderá con buenos modales los intereses norteamericanos. Alienta el multilateralismo y manifiesta la intención de cerrar heridas. No se esperaba otra cosa.

Para el canciller Solá, con Biden se podrá conversar sobre Venezuela

Por casa, el bloque regional que mando “al carajo” a George Bush (h) y al mexicano Vicente Fox, entre otros, en 2005, no sobrevivió. Hay una reconstrucción distinta, a partir de la resurrección del MAS en Bolivia; la voluntad mayoritaria de los chilenos para ir extinguiendo las cenizas de la desigualdad pinochetista: la bonhomía y mesura uruguaya…el proceso electoral en Ecuador.

La taba se da vuelta, no sin dificultades. Si octubre fue tormentoso, ¿qué habría que esperar para diciembre, con los ánimos caldeados por el encierro y con un enemigo que se pavonea invisible y que tumba y mata? Tiene su propia justicia, como el asesino de Capote. ¿Les será posible a los argentinos no suicidarse y darse normas de convivencia?

El dedo que señala la luna, no es la luna, dicen los budistas. Ojalá que Argentina cumpla con un destino plagado (eso, plagado) de contradicciones, con envidias y resentimientos que son parte de la condición humana (celos, caprichos, amores y odios, sintetizó hoy Nancy Pazos). No importan la modernidad y la tecnología. Pueden conducir al cielo o al infierno… en la Tierra.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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