No se tiene que dormir, dijeron en el heterogéneo Frente de Todos. Y ayer, un despierto presidente Alberto Fernández, con factores de poder en contra, tomó varias decisiones, mientras se debatía en Diputados el impuesto a la riqueza: confirmó que enviará al Congreso el proyecto que busca legalizar la interrupción voluntaria del embarazo junto con la iniciativa de acompañamiento estatal durante los primeros mil días, para ayudar a las mujeres de sectores más vulnerables.
Fue en el Día de la Militancia, que reivindicó con miles de personas en las calles, luego de que se conociera la aprobación del Presupuesto 2021 y la amenaza de llevar a los tribunales demandas si es que se aprueba, como se prevé, el aporte solidario (impuesto reconoció el lavagnismo) a los patrimonios más altos de la Argentina, para paliar crisis económica y social profundizada por el coronavirus.
El Presidente, cuando son los opositores los que «agitan los trapos» queriendo encontrar fisuras y peleas con la vice Cristina Kirchner, encendió motores en la Casa Rosada: para cumplir promesas de campaña alteradas por una pandemia que no se muestra misericordiosa. «Hay que imponer la agenda», dijo a Humanidad uno de sus asesores.
La escritora Claudia Piñeiro, en sus redes sociales trajo a la memoria «recuerdos de una tarde inolvidable», que tuvo lugar el 17 de noviembre de 2019.
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«La objeción de conciencia será respetada, pero no se podrá impedir práctica», declaró hoy la secretaria Legal de la Presidencia, sobre la norma que impulsa el Ejecutivo.
«¿Qué fue?…La presentación de un libro Pero un libro – enfatizó -, que viene a contar una historia que no debe ser olvidada, la de Belén, una mujer que pasó más de dos años presa por un aborto, que además había sido espontáneo y consecuencia de un embarazo que no conocía.
El libro Somos Belén, de Ana Correa, vino para contar esta historia y por suerte – festejó -, el poder político quiso escucharla y se hizo presente en la Facultad de Derecho mientras hablábamos del caso y del texto. Un libro es muchas cosas: también un hecho político en el mejor sentido, un hecho que puede modificar el estado de las cosas para ampliar derechos y mejorar la vida de todas nosotras».


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