Reflexión

La terrible tentación de castigarse por accidentes evitables

Ante el dicho "es preferible prevenir en vez de curar", los inconvenientes son muestra de que la prudencia es una virtud que se logra con experiencia, ingenio, y por sobre todo, tiempo. Pero el error no se resigna a dejar su lugar.

Dicen que hay dos factores que causan los accidentes humanos: la inexperiencia y el cansancio. El accionar de un inexperto cansado debe tener resultados peligrosamente mortales, pero es mas posible encontrar estos dos defectos por separado.

Los daños podrán ser mas o menos graves. Sirvan como ejemplos el agotamiento de los médicos en sus interminables horas de trabajo, o los obreros que construyen mal una pared.

Pero este es un peligro por parte del trabajador. El empleador también puede ponerlos en riesgo si no cumple con normativas y medidas de seguridad. Entregar a una persona a las chispas sin darle la protección adecuada es algo hoy condenado por la ley. ¿Pero qué hay de lo que no preveemos, ya sea por falta de interés o tiempo?

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Los accidentes no avisan su hora de llegada. Algunos pasan sin más. Otros quedan como una marca para el recuerdo. Los japoneses creen en el Kintsugi, que es la reparación de piezas rotas de cerámica con polvo de oro. El objeto afectado será mas original que antes, no solo por su nuevo aspecto, sino por su nueva historia.

Y lo que también se lleva la reparación o la limpieza, es nuestro tiempo. Por ejemplo, al trabajar con pintura o pegamentos, es posible que estos productos manchen el piso que podría haber quedado limpio si se hubiera previsto colocar un plástico protector. Ahí aparecen las maldiciones en voz alta. Irónicamente, si se hubiera dedicado mas tiempo para pensar, se ahorraría el tiempo de limpiar.

Pero si ya es mucho estar bien descansado, conocer del asunto, y contar con experiencia, vaya uno a poder preveer lo que nadie dice que va a pasar. Además, una vez que ocurre, aparece la tentación de castigarse por lo fácil que hubiera sido evitarlo. Porque las cosas también pueden fallar siendo expertos y estando descansados.

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Escritor y estudiante. Fundó Humanidad el 2016 a sus 15 años de edad.

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