Cultura

Con Mercedes Sosa todo cambia, menos…

Nacida un 9 de julio en Tucumán, Mercedes Sosa (1935-2009) transformó el folclore argentino en patrimonio universal. Su carrera estuvo marcada por el compromiso social, el exilio durante la dictadura y un legado artístico que sigue emocionando a generaciones.

Cada 9 de julio, mientras la Argentina celebra el Día de la Independencia, también recuerda el nacimiento de una de las figuras más trascendentes de su cultura: Mercedes Sosa. Nacida en San Miguel de Tucumán en 1935, «La Negra» se convirtió en una de las voces más emblemáticas de la música popular latinoamericana, capaz de trascender géneros, fronteras e ideologías con un repertorio que marcó la historia.

Su carrera comenzó en la década de 1950, pero alcanzó proyección nacional e internacional durante los años sesenta, cuando fue una de las impulsoras del Movimiento del Nuevo Cancionero, una corriente que renovó el folclore argentino al incorporar una mirada social, poética y latinoamericanista. El espaldarazo definitivo llegó en el Festival de Cosquín de 1965, cuando Jorge Cafrune la invitó a subir al escenario principal ante un público que, hasta entonces, apenas conocía su nombre. Aquella actuación cambió para siempre su destino artístico.

Con una voz inconfundible y una interpretación profundamente emotiva, Mercedes Sosa hizo propias canciones que hoy forman parte del cancionero popular. Versiones de Gracias a la vidaTodo cambiaAlfonsina y el marSólo le pido a DiosCanción con todosComo la cigarraCanción de las simples cosas y Oración del remanso alcanzaron una dimensión universal gracias a su interpretación y continúan siendo referentes de la música latinoamericana.

Mercedes Sosa falleció el 4 de octubre de 2009, a los 74 años, pero su legado permanece intacto. Su voz continúa siendo símbolo de identidad, memoria y esperanza para toda América Latina, y sus interpretaciones siguen emocionando a nuevas generaciones, confirmando el lugar único que ocupa en la historia de la música popular.

Su compromiso con los derechos humanos y las causas populares la convirtió también en una figura incómoda para la última dictadura militar argentina. En 1979 fue detenida junto al público durante un recital en La Plata y poco después debió exiliarse. Vivió primero en París y luego en Madrid, desde donde continuó desarrollando una intensa carrera internacional, presentándose en los escenarios más prestigiosos del mundo y consolidándose como una auténtica embajadora de la cultura latinoamericana.

Con el regreso de la democracia volvió al país en 1982 y protagonizó una histórica serie de conciertos en el Teatro Ópera de Buenos Aires, compartiendo escenario con artistas de distintas generaciones como Charly García, León Gieco, Ariel Ramírez, Rodolfo Mederos y Antonio Tarragó Ros, entre muchos otros. Aquellas presentaciones simbolizaron el reencuentro de la sociedad argentina con una de sus voces más queridas y marcaron el inicio de una nueva etapa en su carrera.

A lo largo de más de cinco décadas de trayectoria grabó decenas de discos, obtuvo numerosos reconocimientos internacionales – entre ellos varios premios Grammy y Grammy Latino a la Excelencia Musical – y compartió proyectos con artistas como Joan Baez, Luciano Pavarotti, Sting, Andrea Bocelli, Caetano Veloso, Chico Buarque, Shakira, Gustavo Cerati, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, entre muchos otros.

Mercedes Sosa falleció el 4 de octubre de 2009, a los 74 años, pero su legado permanece intacto. Su voz continúa siendo símbolo de identidad, memoria y esperanza para toda América Latina, y sus interpretaciones siguen emocionando a nuevas generaciones, confirmando el lugar único que ocupa en la historia de la música popular.

  • Fuente: CBA24N
  • Imagen destacada, Mercedes Sosa flanqueada por Víctor Heredia y León Giecco

0 comments on “Con Mercedes Sosa todo cambia, menos…

Deja un comentario