Reflexión

La peor compraventa

En un mundo donde mandan los mercados - dice Sergio Sinay -, se multiplican los mercados de odio, guerra, ruido, miedo, mezquindad, egoísmo, traición, indecencia y mentira. No se venden el amor, la paz, el silencio, la cooperación, la lealtad...

Por Sergio Sinay

Dicen que el amor no vende y el odio sí. Que la paz no vende y la guerra sí. Que el silencio no vende y el ruido sí. Que la tranquilidad no vende y el miedo sí. Que la generosidad no vende y la mezquindad sí. Que la cooperación no vende y el egoísmo sí. Que la lealtad no vende y la traición sí. Que la honestidad no paga y la indecencia sí. Que la verdad no vende y la mentira sí. Y entonces venden odio, guerra, ruido, miedo, mezquindad, egoísmo, traición, indecencia y mentira. Los venden de muchas formas, en muchos envases, a muchos precios. Hay para todos.

En un mundo donde mandan los mercados, se multiplican los mercados de odio, guerra, ruido, miedo, mezquindad, egoísmo, traición, indecencia y mentira. Se venden porque los compran. Para muchos son artículos de primera necesidad. Pagan lo que sea por sentirlos, por experimentarlos. Pagan incluso con su propia libertad. Con la libertad de pensar por cuenta propia y riesgo propio. Con la libertad de elegir. Con la libertad de expresar una idea, aunque no sea la de todos, la que está de moda. Con la libertad de su conciencia, a la que entregan al mejor postor.

Muchos, demasiados, dicen que no consumen nada de esto. Mienten. Lo peor es que no le mienten al otro. Se mienten a sí mismos. Pero se les nota. Es que cuando comienza el consumo de estas mercancías oscuras, cada vez se necesitan dosis mayores. Y se las venden, claro.

El amor, la paz, el silencio, la tranquilidad, la generosidad, la cooperación, la lealtad, la honestidad, la verdad calman las necesidades del alma, no llenan vacíos ni angustias. No hay mercados para ellos. Solo espacio en las mentes y en los corazones. No se venden. Porque no se compran.

  • Fuente: escrito del autor en su cuenta de Facebook

0 comments on “La peor compraventa

Deja un comentario