¡Nena…tocáme el trigémino!
Mauricio Kartun extrae piedras preciosas de una hiedra. Aquí rescata un personaje de película, charlatán irresponsable, curandero, vergüenza medieval. Se trata de Fernando Asuero, protegido por el dictador español Primo de Rivera, hasta que huyó a Latinoamérica.










