Reflexión Sociedad

Mascotas: Entre la obediencia y la independencia

No sé en verdad… desde pequeña siempre me enternecieron los perritos y en especial los Cocker”, responde sobre su preferencia, “Flopy” Florencia Ibañez, la conductora y locutora de radio Continental, luego de que “Lennon”, el pichicho en cuestión, saliera airoso de una operación que festejaron todos sus seguidores en las redes.

Optamos por un gato, Archi, porqué mamá nos inculcó el gusto por la belleza gatuna, la tranquilidad y el cariño que transmite”, apunta Octavio un adolescente atareado por la problemática social. “Hay algunas desventajas – añade su gemelo Mauro, un youtubers amante de los bailes electrizantemente elásticos -, pues tenemos que andar barriendo los pelos y sacudiéndonos la ropa”.

Hay veces que no le damos bola, lo dejamos funcionar independiente. Archi recibe muchos mimos dependiendo del  humor familiar”, cierra Octavio.

La hermana mayor, Azul, le dedica dibujos y poesía: “Respira, no hace más que respirar/vive, no hace más que vivir/Ahora me mira. Ya no/Duerme, no hace más que dormir/Claro, hace algo más, sí: mientras duerme también respira y vive/Sueña, no hace más que soñar/Me vuelve a mirar con ojos entrecerrados/ Se estremece al dormir y emite señales sonoras/Así, a la vez que duerme, sueña, respira y vive/con los sentidos alerta/no hace más que sentir

Su abuelo Daniel, educado desde el nacimiento en el fiel amor perruno, le contestó con una oda a Negrito, un gatito huérfano que “apareció una tarde, de repente, pidiendo urgente anclaje en la puerta de los Paz. Un malevo lo espantó, ¡qué va! Un supuesto malevo. Con maullido comprador, la bolita negra, de ojos verdes, un recipiente de leche consiguió y al malevo desarmó”.

gato

Las historias de mascotas en la Argentina son infinitas. Recientemente, alcanzó escala planetaria una adopción que hizo una azafata alemana de nombre Olivia, de un perro callejero en la zona de Puerto Madero. Lo llamó “Rubio” y se lo llevó a su país, desde donde posteó a través de Facebook, historias para defender los derechos de los animales y abogar por las adopciones responsables. Porque, es bien sabido, que hay gente desalmada que adopta temporalmente a las tiernas criaturas y después las abandona a su suerte, por lo general trágica.

El amor por estos cariñosos bichos no tiene límites. Pablo se enamoró de una norteamericana y no tuvo mejor idea que llevar a California, en la bodega del avión, a su poderosa Rottweiler Kaia. El viaje fue azaroso. La perdió en el trayecto. Kaia terminó visitando Washington antes de ser rescatada. Después de una temporada en Estados Unidos, desavenencia matrimonial mediante, terminó regresando con su dueño al barrio de Mataderos. La esposa se puede dejar, la rezongona mascota, no.

perro

Kaia se murió años más tarde y provocó una gran tristeza y vacuidad. Su pequeño hijo Facundo reclamó un sustituto. Negrito, el gatito de los Paz, ya había recalado en su casa, pero la insistencia de Facundo fue tanta, que Pablo se hizo de un macho, Kaio. “No sabés la alegría que me da, con que cariño me recibe todos los días. Es un destrozón, pero gracias a su empuje salgo a correr al parque y hago dieta para seguirle el ritmo”, le contó Pablo al “Tano”, un compadre kiosquero.

¿Se parecen los perros a sus propietarios? Lo reflejó a la perfección, entre otros, Walt Disney en 101 Dálmatas. Facundo acota con profundidad pese a sus 13 años: “Dicen que los de la raza Rottweiler son de mal carácter, igual que mi papá. Aunque comprobé que Kaio es muy bueno: es muy mimoso, me lame todos los días y es un compañero fiel… con sus siete meses, es muy travieso y facilitó la integración con Negrito, con el que se pelea jugando…. está buenísimo tener mascotas…”.

Los pájaros y peces están en otra categoría. No faltan los adoradores de otras especies: conejos, tortugas, roedores, monitos, etc. Pero son los menos, igual que las serpientes y arañas, si cuadrasen en el rubro “domésticos”.

Perros y gatos, son los preferidos. Compañeros, amigables y obedientes, son características de los canes, en sus diferentes razas. Los segundos, territoriales, reservados, independientes e impredecibles ¿Será verdad que el 30 por ciento de los gatunos está sin pareja y que el porcentual de los perrunos baja al 24?

perro y gato

Los gatos son más limpios. Hacen sus necesidades en un recipiente y no salen prácticamente nunca a la calle. Los perros requieren otra atención. Por lo menos, dos incursiones fuera del departamento, con bolsitas para recoger sus desechos, lo que no  impide la suciedad que suele observarse en las calles de Buenos Aires.

Para hacerle frente a la soledad, ¿qué mejor que una mascota? Animal sagrado en Egipto, el gato holgazanea y, según dicen los expertos, libera de energía negativa a la casa, en especial a quien le responde.

Más ruidosos, los perros hacen una simbiosis con sus amos. Daniel tuvo varios. Uno de ellos, “Lassie”, estuvo “enamorada” de su hermano y adoptante en las sierras de Córdoba, Carlos. Era guardiana y dormía protegiendo su vestimenta. Una vez, bromeando, Daniel, al que apodaban “Pirulín”, intentó sacarle una media: recibió un mordisco que le cercenó parte de la piel de la mano. Celosa, destructivamente celosa.

“Pirulín” tuvo años más tarde su propio romance con “Tayra”, a la que adoptó en una de las tantas mudanzas. “Tayra”, dulce y peluda, expiró con serenidad en sus brazos. Y Daniel ya no quiso pasar otra vez por una atadura tan fuerte con una criatura incondicional.

 


Leer más: La paz

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