Macri vuelve a la carga para privatizar el fútbol argentino

El fútbol, el deporte más popular de la Argentina, será objeto de revisión en su faz administrativa. Está todo preparado para que en diciembre en el seno de la AFA se vuelva a discutir si los clubes deben mantenerse como asociaciones profesionales o transferirlos a empresas privadas. El propulsor de las Sociedades Anónimas no es otro que el presidente Mauricio Macri. “Perdimos Mauricio“, le dijo en julio de 1999 el ya desaparecido conductor mítico de la AFA, Julio Grondona, al por entonces titular de Boca Juniors. Ese perdimos tuvo un equivalente de “paliza”, ya que 39 votaron en contra de la privatización y solo uno – Macri – a favor. A continuación, Humanidad reproduce un artículo del responsable de Cultura AFA, Néstor Vicente, representante del club Huracán:

LA PELOTA HACE MUCHO RUIDO

Por Néstor Vicente

Las leyes del mercado intentan avanzar hasta pintar de un solo color el mapa del mundo. El deporte y preferentemente el futbol no es ajeno a este embate. Es cierto que el fútbol es una presa apetecible para los enamorados del lucro, pero es también a tener en cuenta que la pelota hace mucho ruido, implica poder y protagonismo, asegura gerenciar una pasión, y ese es un dato no habitual en otro tipo de productos.

Afirma Eric Hobsbauwn, un pensador clave de la historia del siglo XX, que “el deporte se ha convertido en un vehículo para organizar las comunidades internamente y exponer la superioridad de algunos países sobre otros en el terreno de las disputas simbólicas”.

Avanzando sobre estas definiciones podemos decir además que el deporte se ha consolidado como un espectáculo, un show, económicamente rentable y políticamente significativo. En pueblos como el nuestro el fútbol es además políticamente atractivo porque tiene una visibilidad de niveles imprevisibles. 

“Macri, siempre es bueno recordarlo, es el primer presidente de la historia argentina que llego a la Casa Rosada a través de la popularidad que le dio el fútbol” 

En Argentina, con un modelo casi único en el mundo, fueron los clubes con fútbol, y no exclusivamente de fútbol, los que construyeron la realidad deportiva y los artífices que fueron haciendo a nuestra identidad. Esos clubes tuvieron el modelo de las sociedades sin fines de lucro y se crearon por miles en todo el territorio. Fueron inclusivos, constructores de civilidad e incorporaron sin restricciones a todas las clases sociales. Hicieron de la elección democrática de sus autoridades una característica indispensable y esa práctica no supo de interrupciones por la recurrente presencia de gobiernos militares que ilegítimamente tomaron el poder en el correr del siglo XX.

MACRI EN LA ROSADA

En un país sometido a los mandatos del FMI, endeudado, ajustado y maltratado en lo más esencial de su entramado social. En un país gobernado por las corporaciones, por los que detentan impunemente riquezas obscenas. En un país donde se hambrea a los sectores humildes, se desprecia a los trabajadores, a la educación y la ciencia, no hay espacio para el asombro. Van por un espacio solidario que representan nuestros clubes centenarios.

Veinte años después, Mauricio Macri, ya no como presidente de Boca, como Presidente de la República, vuelve a avanzar con la idea de convertir a los clubes en Sociedades Anónimas. Que en todo reine el Dios Mercado. Si es posible que invada la vida afectiva, las creencias, las convicciones. Que el egoísmo se apropie hasta del último aliento solidario que pueda habitar en cada uno de nosotros.

El aparato mediático está montado para apoyar esta política, no obstante se filtran miradas más objetivas a la propuesta. “Macri sugirió que el fútbol argentino debería copiar al de Europa y convertir las instituciones en sociedades anónimas” es el título de un artículo del cual vale rescatar varias afirmaciones: “Argentina tiene una corta pero resonante lista de clubes gerenciados por empresas. El de Blanquiceleste S.A. como gerenciador de Racing es el más conocido. Fernando Marin… llegó al club de Avellaneda como salvador y se fue escrachado por los hinchas.

La página Web “Doble Amarilla” comentó en el mes de febrero de 2018 una reunión de funcionarios del Gobierno con empresarios interesados en la SAD y le adjudica a un importante representante del Gobierno una frase definidora: “Tranquilidad que después del Mundial el camino estará allanado para el desembarco de las sociedades anónimas en el futbol”.

Macri, el PRO y el pensamiento neoliberal que gobierna en la Argentina intentan reincorporar la pasión al mercado. Hay muchas voces disidentes como las de Rodolfo D’onofrio o las de Claudio Tapia como decenas de clubes que expresaron su rechazo a las sociedades anónimas incorporando en sus Estatutos esa decisión asamblearia.

LA ENGAÑOSA PROPUESTA DE LA OPCION

Se plantea, de parte de los propulsores de las sociedades anónimas, que no sería obligatorio tener al zorro dentro del gallinero, pero sí se le abriría la puerta si algunas gallinas se tientan.

La opción entre las sociedades anónimas o las sociedades civiles sin fines de lucro nos lleva a una definición de principios.

La legitima búsqueda del lucro, de la ganancia que terminara en manos de dueños, accionistas, o salarios que incluyen una retribución por el éxito económico significa un modelo diferente al del trabajo voluntario, al que reinvierte obligatoriamente en el club los saldos positivos, el que tiene que tener pasión por lo que se hace y está basado en la solidaridad y hace al sostenimiento de actividades económicamente no sustentables que necesitan del apoyo institucional.

FRACASOS

En la lista de fracasos empresariales, pueden mencionarse:

LOMA NEGRA: Club que nació de la mano de la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat, invirtió fondos propios, adquirió jugadores de renombre y amplia trayectoria, pero luego de participar con éxito deportivo, abandonó el emprendimiento en 1981 antes de que el mismo cumpliera dos años desde su comienzo.

DEPORTIVO MANDIYÚ DE CORRIENTES: Luego de casi cinco años de éxitos deportivos, entre los que debemos mencionar la disputa del campeonato de primera división, el Club comenzó una debacle económico financiera que lo llevó a la desaparición.

ARGENTINOS JUNIORS: Durante la temporada 1993/ 94 su fútbol profesional fue manejado por la empresa de televisión TYC, emprendimiento que, ante la falta de resultados económicos, fue abandonado a los doce meses de su inicio.

ALVARADO DE MAR DEL PLATA: Otra institución que padeció el fracaso de emprendimientos empresariales al igual que CHACO FOR EVER, cuyo emprendimiento duró tan solo 45 días ante la insolvencia del grupo empresarial.


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