Argentina Política

La “grieta” judicial

En la provincia de Buenos Aires, hay malestar con algunos magistrados. Si gana Vidal, habría una embestida contra de Lázzari, titular del alto tribunal.

Nadie es perfecto. Palpables o no, las imperfecciones afloran en la superficie o se esconden detrás de tecnicismos y protecciones políticas. Una de las secuelas de la “grieta” es, más allá de quien gane las próximas elecciones, si seguirá funcionando un imaginario (pero real) Ministerio de la Venganza.

Por supuesto, todos prometen que no: ¿sino cómo desarrollar los recursos que tiene el país, sea con una visión republicana o popular, para ceñirnos a términos en boga, vacíos pese a su inflamada cobertura verbal, en beneficio de argentinos comunes que solo quieren trabajar y progresar, sin tantas montañas rusas? ¿Y generar lo imprescindible, credibilidad?

Humanidad, en sus contactos periódicos con dirigentes de uno y otro espacio, toma nota del recelo y odio (que podrían transformarse en alianzas, si cabe a intereses circunstanciales tan cambiantes), observa con desaliento que hay muchas cuentas pendientes abiertas.

Hoy con una tranquilidad mesurada en la Corte Suprema de Justicia de la Nación (ni “Lilita” Carrió insiste en atosigar su enemigo Ricardo Lorenzetti, ni los kirchneristas en cuestionar el academicismo de Carlos Rosenkrantz), hay rendiciones de cuentas para después de los comicios en la provincia de Buenos Aires.

De Lázzari contra el armado de causas, las escuchas ilegales y el abuso con testigos protegidos

A propuesta de Eduardo Duhalde, y tras el asesinato de José Luis Cabezas, en Pinamar, en 1997, llegó al máximo tribunal bonaerense Eduardo de Lázzari. Presidente de ese cuerpo, tuvo declaraciones que hicieron tambalear la estantería del oficialismo: como haría un kirchnerista, habló de “armado de causas” abusos procesales con “testigos protegidos” y “escucha ilegales”. Malformaciones que apuntan a hacer caer asuntos emblemáticos de corrupción, como la “causa de los cuadernos”, y el embate contra “mafias sindicales”, encarnadas entre otros por el camionero Hugo Moyano y su familia. De Lázzari, tampoco es condescendiente con “los aportantes truchos” que se endilgan a las filas de la gobernadora María Eugenia Vidal.

De Lázzari y Eduardo Pettigiani (otro promovido a instancias de Duhalde), quisieron impedir la incorporación del séptimo juez, Sergio Torres, propuesto por Vidal y proveniente de Comodoro Py.

En concreto, si el oficialismo gobernante lograse estirar mandatos por cuatro años más (algo hoy incierto), habrá iniciativas para que cortesanos bonaerenses vayan dejando sus cargos, si tienen 75 años. Se aplicaría, se informó a este sitio, la norma vigente de la Constitución Nacional. No alcanzaría al vicepresidente Héctor Negri, nonagenario, que fue elegido en 1983 por el radical Alejandro Arméndariz, esto es antes de la reforma de 1994.

Se sabe, nadie es perfecto, pero habría que aprender a convivir de una manera más inteligente y menos dañina.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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