Análisis Política

¿El milagro será de Macri o de Sala?

Detrás de #Sísepuede, el Presidente arranca una campaña este sábado para recuperar la mística y la confianza de los argentinos. No todos son optimistas.

Sucede, a veces, que uno no sabe para donde salir disparando. Estamos en el tramo final de la campaña presidencial al 27 de octubre, con números tan contundentes en las PASO del 11 de agosto (49.49 contra 32.93, de Alberto y Cristina sobre Macri-Pichetto, contando votos positivos, sin blancos). Mientras el opositor se florea con viajes al exterior (hoy está en Perú), el primer mandatario, perdido por perdido, se decidió “recuperar la mística e incentivar a los no peronistas”. Para ello, con todos los fallos acumulados, lanzará el sábado 28 de septiembre, en las Barrancas de Belgrano, en una manifestación callejera, su grito de batalla exteriorizado en las redes sociales: #Sísepuede. Que se prolongará luego con visitas a 30 ciudades. En una de ellas, Bahía Blanca, el intendente de Cambiemos, Héctor Gay, lo recibirá sin mucho entusiasmo a juzgar por su declaración previa: “La elección en Nación y en Provincia está terminada”.

¿Cambiarán los votos de agosto a pesar de que la economía sigue de mal en peor y hay una sensación de game over? En la Rosada, hay quienes con empeño (Marcos Peña, Fernando de Andreis, el incorporado Pichetto, Francisco Quintana y Humberto Schiavoni, entre otros), están con ganas de recuperar terreno ¿Dar vuelta la elección? Imposible. El propósito es que las porcentuales del Frente de Todos bajen a menos del 45 por ciento y los de Juntos por el Cambio, superen el 35. Eso habilitaría un balotaje el 24 de noviembre. “Operación milagro”, título el diario La Nación.

¿Cómo se haría? Saliendo de la lógica empleada hasta el momento con los livianos timbreos y los mano a mano estéticos y alentar a los que salieron a apoyar autoconvocados, cuando hubo conatos amenazantes de “helicópteros de papel” o confluyeron a Plaza de Mayo, hace muy poco, y el presidente Macri saludó desde el balcón de Perón, envuelto en una bandera argentina, acompañado solo por su esposa Juliana Awada.

Quintana estratega: “Hay que hablar más del futuro y confrontar modelos”

“Hay que escapar del presente versus el pasado. Hablar más del futuro y confrontar modelos”, declaró el secretario general del PRO Quintana, en coincidencia con lo que dijo a Humanidad en exclusiva, el intendente peronista de San Martín, Gabriel Katopodis, uno de los más íntimos de Alberto Fernández. Los cañones apuntan a los debates: el primero, el 13 de octubre.

El electorado más que confiar, desconfía. Quintana lo sabe y pone el acento en una mayor autocrítica, que significa “no esconder la cruda realidad”, lanzar propuestas con ejes concretos y robustecer la exaltación de lo bueno que se hizo institucionalmente: obras públicas, libertad de expresión, transparencia en las estadísticas oficiales, lucha contra el narcotráfico e integración con el mundo capitalista. Y pedir tiempo para resolver problemas estructurales que “subestimamos y no pudimos solucionar, como tampoco se hizo antes”.

¿Pero, cómo achicar la diferencia? Básicamente, convocando a fiscales que se habían quedado en sus casas, alentando la votación en el exterior (que no se podía hacer en las PASO), no abandonar los territorios y pedirles a los que aplicaron “el voto castigo” que lo reconsideren y que le den una nueva oportunidad a Macri ¿Alcanzará?

Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, sin admitir la derrota, afirmó que la “cuestión estratégica” es llegar a la entrega del poder el 10 de diciembre, para romper un maleficio de 91 años. Se remonta a 1928, cuando Hipólito Yrigoyen sucedió a Marcelo T. De Alvear, y fue derrocado dos años más tarde. Federico Polak, ex vocero del presidente Raúl Alfonsín, contestó por twitter: “Es irónico que Macri crea que para la historia él será otro Alvear sólo con terminar su mandato. Irónico y grotesco”.

Milagro Sala, un caso testigo del Frente de Todos

Macri, que ha tomado conciencia del panorama, acepta que en democracia se puede pasar a la oposición ¿Querrá ser el jefe o no tiene voluntad para eso? Uhhh. Claramente, el que aspira a ese sitial, es el bien posicionado jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, muy cómodo con la gobernadora María Eugenia Vidal, quien aún con desventaja enorme frente a Axel Kicillof, es una de las que no estaría dispuesta a tirar la toalla en el 2020.

Gillipollas es un adjetivo español que significa excesivamente estúpido. Es lo que no se cansa de preguntar el escritor Arturo Pérez-Reverte, a quien le duele “la guerra civil cultural” que hay en la Argentina. Esa enemistad “separa a los amigos y hace que dejen de hablarse por culpa de unos políticos que están haciendo su negocio”.

En resumen, ¿el milagro será el #Sísepuede de Macri o la liberación de la dirigente Sala, presa en Jujuy?

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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