Argentina Política

Estados Unidos mira con más atención el “Plan B” de Alberto y Cristina

Faltan menos de 3 semanas de campaña y la moneda está en el aire. Donald Trump, pidió conocer más del proyecto del Frente de Todos. Venezuela en el tapete.

Algunas notas destacadas, reflotan dos temas muy conflictivos que Humanidad reflejó en una del domingo titulada: “Estados Unidos mira con más atención el plan B de Alberto y Cristina”. Tales cuestiones son el régimen venezolano y la abultada deuda externa que Mauricio Macri dejaría como “peludo de regalo”, después de los deberes hechos ejemplarmente a pedido de Donald Trump y el FMI. Por un lado, el candidato del peronismo, “un hombre gris”, según Jorge Asís, anticipó que si gana el 27 de octubre, retirará a la Argentina del Grupo Lima, las 12 naciones americanas, lideradas por Brasil de Jair Bolsonaro, que se oponen a la “dictadura” de Nicolás Maduro en Venezuela. Las preferencias públicas de Fernández (apoyadas por la viuda de Kirchner, eje central de la coalición mayoritaria, corrida a segundo plano) pasan por la posición dialoguista de México y Uruguay. El escritor y periodista, en contra (no necesariamente) de las gestiones de Sergio Massa en Estados Unidos, dio pistas clave: “con el Imperio no se negocia, se obedece”; las chicanas políticas de menor cuantía tan usuales en la campaña electoral local son desplazadas por la geopolítica donde además de USA, juegan China y Rusia; en ese enfoque, para el populista Trump, todo es blanco o negro y su operador en Latinoamerica, el derechista Bolsonaro (quien acaba de reunirse con Miguel Pichetto), podría dejar de lado “la fantasía” del Mercosur, para recostarse en un acuerdo bilateral de libre comercio con el país del Norte. Lo mismo que hizo Carlos Menem, del que Asis fue funcionario, además de compañero de fórmula del neuquino Jorge Sobisch, cuando éste construía con Mauricio Macri. Es imprescindible, leer la crónica de Martín Dinatale, en Infobae, donde da cuenta que el embajador Edward Prado, en presencia del albertista Jorge Arguello, afirmó que “los lazos que unen a nuestros países no están atados a ningún candidato en particular”. Humanidad destaca, por eso, otra vez, su artículo del domingo, que tiene contradicciones con las breves noticias y/o especulaciones que acaba de referir.

A tres semanas de las elecciones presidenciales, el triunfante radical mendocino Alfredo Cornejo, afirmó que el Plan A (en el que, ya anticipó Humanidad, no cree mucho), consiste en que Mauricio Macri, concrete la hazaña de ser reelecto. En ese caso, se terminar el verticalismo y se pasaría a una forma de gobierno horizontal. El Plan B, más realista, es que gane la fórmula Alberto Fernández-Cristina Kirchner. Serviría – dijo – para barajar y dar de nuevo, manteniendo a la coalición (en este caso opositora), también con un equilibrio de fuerzas, como no ocurre hoy en Cambiemos, donde se hace lo que quiere el líder del PRO del “Sí, se puede”.

Mientras este escarceo ocurre en lo que hoy se llama Juntos por el Cambio, Alberto ya está armando un elenco de gobierno y una estrategia para “encender la economía” que Macri “apagó”. Se resiste, eso dicen en sus cercanías, a promover el “albertismo”. Cornejo, titular de la UCR, hizo atinadas observaciones: pululan los oportunistas que alimentan la hornalla “albertista” y hay un hecho, para él objetivo, de que él “tiene el poder prestado de Cristina”.

Como vice, desde el Senado, Cristina no tendrá un papel intrascendente. Se juramentó con Alberto no pelearse más (estuvieron distanciados 10 años) y, por lo menos hoy, construyen juntos ladrillo por ladrillo la casa que deberá soportar el vendaval luego del 10 de diciembre. Con roles previamente asignados.

El intendente Gabriel Katopodis, le dijo a Humanidad, que hay una confluencia más o menos armoniosa de sectores que apoyan el proyecto del nuevo Frente. Es consciente de la complejidad de intereses contrapuestos. Se evidencia, por ejemplo, en la embestida para unificar la CGT, para lo que ya acordaron Hugo Yasky, de la CTA y el poderoso Hugo Moyano. Es un terreno en disputa: falta el aval de gremios “independientes”, entre otros, los de servicios, transporte, obreros de la construcción, mecánicos, mercantiles, UPCN y la UOM, muy refractaria al camionero.

Unidos por Evita: Santiago Cafiero, próximo jefe de gabinete de Alberto F.

Fernández no adelantará nombres de miembros de su gabinete para no quemarlos. Empero, hay tres firmes: Santiago Cafiero, en la jefatura de gabinete; Felipe Solá, ministro de Comercio Internacional, Relaciones Exteriores y Culto, y el camporista Eduardo De Pedro, en el Ministerio de Interior. “Wado” tiene contactos con el actual titular de esa cartera, Rogelio Frigerio, puesto en la lista de “indeseables” por “Lilita Carrió, al igual que Martín Lousteau y Emilio Monzó.

Cornejo apunta a pilotear desde el Congreso, con su estilo frontal, la relación con Alberto, al que considera honesto y criterioso, aunque lo ve “condicionado por el pensamiento viejo y potente de Cristina“.

Casualmente, al margen del cambio de las reglas de juego (las discusiones por plata con los acreedores privados y el FMI, la lucha contra la inflación y el privilegio que se dará a los trabajadores, desempleados y pobres), el rol de Cristina está en la mira de todos. Primero que nadie de Donald Trump, quien encomendó a su embajador en Buenos Aires, el ex juez texano Edward Prado, sondear “tete a tete” a la ex Presidente, para lo cual ya hay en marcha una gestión en la que hace de intermediario Jorge Arguello, un hombre de confianza de Alberto.

Ya lo dijo ayer Humanidad: “a rey muerto, rey puesto”. Quizá sea apresurado, pero el populista presidente norteamericano quiere saber de primera mano, cuál será la posición del nuevo gobierno argentino respecto del régimen venezolano, para él, execrable; y las características del “segundo plano” de Cristina. Que no espere muchas precisiones.

Solá y “Wado” De Pedro, otros dos ministros con el aval de Cristina

Son preguntas que si se contestan con acierto, podrían hacer a más de uno millonario. En Estados Unidos, el ubicuo Massa, acaba de declarar: “Negar lo que pasa en Venezuela es ser cómplice. A mí me han escuchado hablar más de 100 veces. Cuando Alberto remite al informe Bachelet, que habla de violaciones sistemáticas de derechos humanos, está describiendo una dictadura”. Pero no fue eso, precisamente, lo que dijo el candidato del FdT: hablo de “autoritarismo” y otorgó crédito a lo escrito por la ex presidente de Chile, pero no avaló ninguna intervención militar y compartió la postura intermedia dialoguista de México y Uruguay.

Cornejo, aún reprobando a Cristina, la elogió por haber sido “disruptiva y sorprendente” al nominar a Alberto. Y consideró a Ricardo Alfonsín y Federico Storani, dos hombres de partido “respetables”. Sabe de primera mano que tienen trato directo con Alberto y Santiago Cafiero.

No es secreto: el hijo del ex presidente Raúl Alfonsín, anticipó que acudirá al llamado de los Fernández, para restablecer un “bipartidismo” que refleje la disparidad plural argentina. Fredi Storani, por su parte, consideró imprescindible poner en marcha un Consejo Económico y Social, como impulsa el peronista, para “conquistar a las mayorías” que el 27 de octubre acudirán a las urnas.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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