Argentina Política

Un “dedito acusador” camino a las elecciones

En el primer debate obligatorio, hubo chispazos entre los seis candidatos. Pero la atención estuvo concentrada en Macri y Alberto Fernández.

La niña bonita se mantiene sublime en sus 15. El número, que marcó las preferencias de la sociedad hace dos meses y medio, no registró avance ni retroceso, en el debate de los candidatos presidenciales de anoche, en la Universidad Nacional de Santa Fe. Hubo cruces, sí. Con golpes más efectivos de Alberto Fernández hacia Mauricio Macri, que de éste al “canchero” rival, cuando antes de que tocara el gong, lanzó: “volvió el dedito que oculta al kirchnerismo de siempre”. De los otros 4 participantes, al tercero en discordia, Roberto Lavagna, se lo vio incómodo y funcional al FdT, como un experto economista, muy lejos de la Rosada; a José Luis Espert, sólido con consignas liberales “anti mafiosas” y curiosamente, levantando la mano antes de tiempo al peronismo; a Nicolás del Caño, coherente con sus proclamas juveniles acerca de que “el capitalismo no va más” y de apoyo a levantamientos callejeros como los que suceden por estas horas en Ecuador; y a Juan Gómez Centurión, quien machacó con la defensa del niño por nacer y, “ante el fracaso de naturaleza político”, propuso volver “al viejo modelo de la Argentina exitosa” (¿?).

Refirieron los cronistas presentes en Santa Fe que a Macri se lo notó incómodo fuera de cámara. Y a Alberto, también poco entusiasmado con la exposición obligatoria (la primera por ley), con testosterona suficiente (expresión del analista Carlos Fara), para acorralarlo, con estocadas directas debido al derrumbe económico y social. ¿Dos mil puntos de riesgo país y hemos vuelto al mundo?”, chicaneó al promotor del “Sí, se puede” dar vuelta el resultado de las PASO.

Más que un combate clásico, se trató de titanes en el ring, con dos protagonistas estelares que no disimularon su antipatía mutua. Tres corrieron por izquierda y derecha. Y uno por el centro: Lavagna que  tiró varios pases de gol a Fernández, al sostener que el principal derecho humano vulnerado, en un país con tantas riquezas naturales como la Argentina, es la pobreza a la que se somete a alrededor de un 50 por ciento de chicos y adolescentes.

Humanidad se concentró, sin equidad, en el presidente y su principal retador. Suficiente “milagro” sería que Mauricio “lo de vuelta”, luego de que ayer el papa Francisco canonizara al cardenal Newman, el nombre del colegio del que egresó Macri.

“Yo acuso”

En las pantallas a Macri se lo observó sereno, ceñido a un libreto simple: machacó con “el aislamiento” del gobierno K y la relación con un “socio estratégico”, Venezuela de Nicolás Maduro, “condecorado por Cristina”. Habló de la apertura comercial, de la lucha contra el narcotráfico (Centurión le recordó que “las fronteras son un colador”), del fervor por la libertad y de la necesidad de que la ciudadanía le otorgue más tiempo, pues él se mostró efectivo en la ciudad de Buenos Aires.

Pidió que, a través del diálogo y el consenso, lo ayuden a alcanzar las metas incumplidas al comienzo de su gestión, luego de una inflación promedio del 60 por ciento a lo largo de los últimos 80 años. Prometió mejoras para la clase media y enumeró lo que consideró logros de su gobierno.

Alberto, con el índice acusador, retrucó diciendo que hay que entrar en la globalización preservando la “dignidad” y el trabajo nacional, además del vínculo con el Mercosur. No esquivó el caliente tema de Venezuela: se colocó en punto neutro, lo que horrorizó a Macri, exhortó a que lo resuelvan los propios venezolanos y le advirtió que no querría ver que mandase “soldados” de nuestro país a combatir al país caribeño.

“Lo que fracasó es la economía…(Macri) no sabe como funciona, atacó el consumo interno y le sacó dinero de los bolsillos a los trabajadores y jubilados. Nos deja 5 millones de pobres y un endeudamiento increíble”, dijo Fernández y lo marcó con su “dedito”. Reiteró entonces su intención de llamar a un Pacto Social (desestimado por Espert) para poder exportar y generar empleos. “No se enteró (por Macri) que hizo un daño enorme”, enfatizó.

Macri, Fernández, Lavagna, Del Caño, Centurión y Espert

Macri responsabilizó del endeudamiento al gobierno anterior. “¿En qué país vive. De 39 mil millones de dólares (prestados por el FMI), se fugaron 30 mil. Se la llevaron sus amigos. No están en viviendas y en puentes…deje de mentir”, replicó con aire indignado Alberto. Y volvió a comprometerse a reactivar el aparato productivo.

Macri dirigió sus dardos a Cristina, al mencionar que en su administración hubo corrupción y se destruyó la economía. “Digan la verdad”, desafió. Tras lo cual, destacó los logros del combate contra la delincuencia y la violencia de género. Fernández dio una vuelta a esa tuerca e indicó que atenderá las nuevas demandas del “colectivo feminista”.

Macri no mencionó la defensa de las “dos vidas” que tiene presente en sus caravanas, y Alberto propuso legalizar el aborto para “terminar con la hipocresía”

Otro contrapunto giró sobre la salud y la educación. Macri se apoyó en lo hecho en ciencia, tecnología, robótica y programación. Fernández aportó números sobre la crisis en los hospitales y en la educación pública, castigó a la gobernadora María Eugenia Vidal, por el cierre de universidades en la provincia y se quejó del mal trato a los investigadores del Conicet.

El sitio @chequeado tendrá tarea para desmenuzar las cifras que se esparcieron en el debate. Hubo golpes bajos. Macri pareció acertar cuando mencionó “el dedito” como sinónimo de regreso al autoritarismo. Pero pifió cuando ironizó: “Me parece que (Axel) va a hacer una narco capacitación en las escuelas”. Apeló al discurso de “Lilita” Carrió, dando por descontado que el ex ministro de Economía será el futuro gobernador del primer Estado.

Fernández se colocó en el centro del cuadrilátero desde el inicio. Trató de falaz a Macri, cuando refrescó la memoria: mencionó que su contrincante de 2015, Daniel Scioli, quien antes de perder por dos puntos le había pronosticado como sería su mandato, estaba sentado en primera fila del auditorio.

Los aprestos verbales seguirán el próximo domingo. Sano ejercicio democrático para el domingo 27 de octubre.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

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