Política Internacional

“La gente no cree en nada”

La debilidad de la democracia en América Latina, la desigualdad, el aislamiento de las élites gobernantes, las redes sociales, bajo la aguda mirada del sociólogo Castells.

Acostumbrado a las explosiones sociales – participó de la experiencia del Mayo francés, en 1968 -, el sociólogo y economista español, Manuel Castells, igual se sigue conmoviendo con las catarsis humanas mundiales. “La gente no cree en quienes gobiernan, en quienes la representan, no cree en nada. El gran problema es la crisis de la gestión de la crisis”, declaró al diario La Nación, en su paso por Argentina, viniendo de un Chile en llamas.

En contra de la postura del gobierno argentino y sus socios radicales y de la Coalición Cívica que responde a la jubilada “Lilita” Carrió, no dudó en calificar de Golpe de Estado “muy angustiante”, lo acontecido en Bolivia.

Eligió una palabra en aymara para explicar lo que sucede en el continente: la camanchaca. “Es el nombre de una niebla en los valles andinos, que aparece solo de vez en cuando y es muy espesa. Esa niebla no es blanca, es negra. Eso quiere decir camanchaca en aymara: oscuridad. Es absolutamente densa, penetra los pulmones y te asfixia. Entonces en la camanchaca pierdes el sentido de la orientación. No ves, no sabes dónde estás, no puedes respirar”.

Castells: “En Bolivia no se puede respirar”

El académico dijo que “las redes son el nuevo gran actor político” y tuvo algunas definiciones ante la periodista Astrid Pikielny, que Humanidad considera importante compartir con sus lectores:

“Vemos varias crisis constantes, no ya económicas, sino de legitimidad política…es – dijo -– un fenómeno global, pero en América Latina las instituciones democráticas son aún más débiles .Cuando la gente no aguanta más o tiene problemas con las condiciones de vida y no hay salida institucional porque los canales están cerrados o la gente no cree ellos, entonces va a la calle. Y a partir de esto pueden ocurrir distintos procesos en función de las fuerzas políticas y militares en cada país, y por lo tanto se desestabiliza la situación”.

Mencionó que según la última encuesta de las Naciones Unidas, realizada hace 2 años, el 83 por ciento de los ciudadanos de América Latina “no cree en ningún partido político”.

“El principal reproche que le hacen al sistema político – apuntó –  es que la clase política, como tal, se ha constituido en un mundo cerrado en sí mismo, un club cerrado en el que no entra nadie que ellos no quieran”.

Marcó la contradicción de que “la gente quiere la democracia, pero no cree en esta democracia”. Y enseguida subrayó que las únicas grandes sociedades que “son estables políticamente, China y Rusia, no son democracias, son dictaduras”.

Marcó otro contrasentido: “A través de la democracia, en muchos países están asumiendo líderes que están contra la democracia. El caso más importante es Brasil: Bolsonaro es defensor de la dictadura militar y la restricción de derechos. Hitler fue elegido democráticamente. No digo que estamos en los años 30, digo que la descomposición de los sistemas políticos democráticos puede llevar a cualquier tipo de salida”.

Sobre Chile, dijo que “venía acumulando crecimiento económico con una desigualdad importante en términos de ingresos y de patrimonio -como en toda América Latina-, sin impulsar, en paralelo, la construcción de una red de servicios públicos y de Estado de bienestar, como de alguna manera tienen ustedes en la Argentina”.

“La educación, cuando es privada – afirmó -, es cara y mala. Todos ahorran para enfermedades catastróficas que no son cubiertas por el seguro de salud porque está privatizado. También está el tema de las pensiones: existe un pánico generalizado a la llegada de la vejez”.

Explicó: “Hay algo muy simbólico: estos movimientos, como todos los grandes movimientos en el mundo desde hace una década, son totalmente espontáneos, sin ningún liderazgo; no hay líderes. Es un colectivo en redes”

La debilidad de las instituciones en América Latina, la influencia de las redes sociales, el consumismo y la desigualdad, son descriptas magistralmente por el sociólogo Manue Castells.
“En las redes está lo bueno y lo malo”

Algo que le impactó en Chile a Castells: “En Santiago hay un edificio que es el más alto de América Latina, el Costanera Center, donde están las oficinas de las multinacionales y las élites que forman parte de esta especie de arrogancia chilena, de nuevos ricos. Este es el edificio que quieren quemar sistemáticamente en cada manifestación. No llegan, sería una catástrofe, sería como quemar las Torres Gemelas de Nueva York, pero quieren saquearlo, por lo menos”.

“Siempre – añadió -se encuentran con una barrera de policías que se lo impiden. ¿Por qué están obsesionados con ese edificio? Porque, por un lado, creen que es el símbolo del consumismo, que es lo que los ha devorado: para consumir cualquier cosa se tienen que endeudar. Por otro lado, ese edificio, fíjese qué dramático, es el lugar elegido por los viejos para suicidarse; se tiran desde allí cuando ya no aguantan vivir sin pensión. Entonces los jóvenes quieren quemar el edificio porque sus abuelos se suicidan ahí. El eslogan más repetido en las manifestaciones es “Chile despertó”. ¿De qué? Despertó de ese sueño de que Chile ya era un país desarrollado”.

Acerca de las redes sociales, advirtió: “no son ajenas a la sociedad y en ellas está lo bueno, lo malo, el sexismo, el nazismo, la homofobia. Está todo y está amplificado por millones de robots con costo cero, pero es errado pensar que a partir de esto se puede manipular todo. Lo que hacen las redes es activar una respuesta de la gente que está sintiendo algo, más que pensando algo”.

“Puedes – se explayó – llenar las redes de mensajes, pero si las personas no los reciben o no se los creen, no actúan. El comportamiento humano en general, y no solo político, está guiado por emociones, no por razonamientos”

¿Por qué ganan las redes”, se preguntó. “Porque – contestó – la credibilidad es de ellas, pero no de “las redes” sino de “mi red”. Es la red fragmentada: mis amigos o los que yo quisiera que fueran mis amigos. Con lo cual, solo crees lo que vas a buscar en tu segmento”.

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