Justicia Política

Los enchastres del caso Nisman

Mientras "Lilita" Carrió afirmó que el ex jefe de la Inrterpol, Robert Noble, debe "estar preso" por trabajar para Irán, Cristina Kirchner, reivindicó al canciller Timerman y el reciente documental de Webster.

La verdad – si es que hay “una verdad” – se diluye con el paso del tiempo. El hijo de un asesinado “Señor 5”, le confesó este cronista, tras la muerte de Alberto Nisman, el 18 de enero de 2015, que las guerras de espías, en la que intervinieron servicios extranjeros, embarraron la investigación. La justicia no llegó nunca a una sentencia firme. Y la presunción pública se mantuvo invariable: un sector sigue sosteniendo, por diferentes razones, que se trató del suicidio (¿inducido?, como pregona Eduardo Duhalde) del fiscal y otra franja que fue un asesinato con características de magnicidio.

En este contexto, llamó la atención uno de los tantos contrapuntos, alimento de la confusión generalizada, entre la líder de la Coalición Cívica, “Lilita” Carrió, quien habló en la Plaza Vaticano el sábado pasado, y Cristina Kirchner, por éstas horas a cargo del PEN, al pronunciarse por las redes sociales un par de días después.

Nada es casual. Justo ahora el presidente, Alberto Fernández, se encuentra en Jerusalén, para recomponer el tablero geopolítico, y reunirse, durante la honra a las víctimas del Holocausto, nada menos que con Benjamín Netanyahu, Vladimir Putin, Emmanuel Macron y Reuven Rivilin. El país está renegociando en el mayor de los secretos la deuda externa con el FMI que dejó el gobierno de Mauricio Macri.

Queda para el enchastre argentino, aunque el mundo no le va en zaga: Carrió, muy suelta de cuerpo, afirmó que Robert Noble, ex jefe de la Interpol, fue “echado” del organismo y pasó a trabajar para Irán y que fue “la coartada” del gobierno kirchnerista y de Luis Moreno Ocampo, en el tema de las “alertas rojas”, luego de que el entonces ex jefe de Ejército, César Milani, la amenazara de muerte. Algo que el presidente Donald Trump, si quisiera, haría aclarar enseguida con un chasquido de dedos.

No se quedó allí “Lilita”. Dijo que Robert Noble “debe ir preso”, que Aníbal Fernández, se ocupó de “destruir” el prestigio de Nisman y tuvo palabras condenatorias para “su amigo de toda la vida, QEPD”, Héctor Timerman: “Me entregaste a mí, a los argentinos y al pueblo hebreo…que Dios lo perdone, porqué lo quise mucho”.

Por su parte, Cristina comentó por las redes sociales el documental del británico Justin Webster: lo valoró positivamente, en comparación con lo que consideró una mala actuación de la justicia, en especial de miembros de Comodoro Py, hoy en la mira del gobierno peronista.

Para Cristina, Webster mostró los hechos “con objetividad” y reivindicó la figura de la fiscal Viviana Fein. Antes pensaba que “no daba la talla”, ahora “chapeau”.

Rescató especialmente la figura de su ex ministro de Relaciones Exteriores, que murió de cáncer: “No puedo de dejar de mencionar la infinita tristeza al ver y escuchar, al final del documental y al final de su vida, a Héctor Timerman, judío y canciller argentino, que quiso que se conociera la verdad sobre el atentado a la AMIA. Dejó allí no sólo su testimonio, sino su legado”.

Periodista. Trabajó en Crónica, NA, DyN, Clarín, Televisión Pública, Canal 13, La Nación y en el diario Río Negro. Becado por la Universidad de Harvard, asistió a cursos de perfeccionamiento en Boston, Estados Unidos. Además estudió en Alemania y Francia.

0 comments on “Los enchastres del caso Nisman

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s