Cuento Sociedad

Algo muy grave va a suceder en este pueblo

Un presentimiento, genialmente descripto por el Nobel de Literatura colombiano García Márquez, en 1975, debería servir de llamado de atención ante la pandemia que es letal y amenaza la salud mental de la humanidad.

Por Gabriel García Márquez

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde: “No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo”.


El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola
sencillísima, el otro jugador le dice: “Te apuesto un peso a que no la haces”.
Todos se ríen. El se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le
preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Y él contesta: “es cierto, pero
me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana
sobre algo grave que va a sucederle a este pueblo”.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá, o una nieta o, en fin, cualquier pariente, feliz con su peso, dice y comenta:


-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
-¿Y porqué es un tonto? –Porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.


Y su madre le dice: No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen…


Una pariente oye esto y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero: “Deme un
kilo de carne”,
y en el momento que la está cortando, le dice: “Mejor córteme dos,
porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado”.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de
carne, le dice: “Mejor lleve dos, porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo
muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas”
. Entonces la
vieja responde: “Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos…” Se lleva los cuatro
kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la
carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor.

LEER MÁS:

Los tres primeros minutos del Universo…

La desaparición física – dolorosa pero del todo ordinaria -, del Nobel de Física Steven Weinberg, sumergió a José Edelstein en una exquisita y profunda reflexión.

Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde alguien dice:
-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo? –¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!


Tanto calor, que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados
con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a
pedazos. -Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor. -Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor. –Si, pero no tanto calor como ahora.


Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:
“Hay un pajarito en la plaza”. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.
-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan. -Si, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están
desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.


-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy. Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve. Hasta que todos dicen: “Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos”. Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.


Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice: “Que no venga la desgracia a
caer sobre lo que queda de nuestra casa”,
y entonces la incendia y otros incendian
también sus casas.


Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en
medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su
lado: “¿Viste mi hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?”.

0 comments on “Algo muy grave va a suceder en este pueblo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s