Antes de ser Marilyn Monroe, Norma Jeane Mortenson aceptó hacer una sesión de fotos desnuda a cambio de 50 dólares. Años después, mientras filmaba Los caballeros las prefieren rubias , Hugh Hefner compró las fotografías por 500 dólares y las publicó en el primer número de Playboy, en diciembre de 1953.
Castaña, como era, sin el lunar de Venus que se pintaba, sin la pelusa de durazno que, empolvada, le daba a su cara un halo difuminado, sin la línea delgada que se hacía debajo del ojo para simular una sombra, sin los cincuenta tonos de rouge que usaba para agrandar sus labios, y sin el contouring , que, en su caso, le servía para volverla más redonda, las contorsiones de su cuerpo desnudo impactan sobre el fondo rojo.
Marilyn Monroe, esa hermosa niña
Norma Jeane Baker nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles. Marilyn Monroe llegó a convertirse en una de las estrellas más seductoras de Hollywood. De su muerte, a los 36 años, se cumplen seis décadas este 4 de agosto.
Por esas fotos, Marilyn no vio un centavo. Tampoco le pidieron permiso para publicarlas. Un día se levantó y ahí estaban, en todos los kioscos, en todas las casas. Sin ningún control de su propia imagen, supo aprovecharla. Hizo de esas fotos una prueba de su vulnerabilidad, y se volvió así todavía más deseable. Desde entonces, nuestra mirada la obliga a ser Marilyn.


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