El que se ha ido y el que nunca se fue
Parafraseando a Bruce Lee, el amor jamás es en vano, ni siquiera el no correspondido, ya que siempre vuelve hacia uno. Con ello es posible redescubrirse a unu mismu. Quizá se termine agradeciendo a quienes no quisieron seguir, permitiéndonos encontrar y encontrarnos.










