Cuántas letras hacen falta para decir NO
Las diversas y dificultosas maneras de decir no son abordadas nuevamente por la psicoanalista Alexandra Kohan. Lo hace en tiempos de hiperconectividad y de empastamiento de los espacios de trabajo y de ocio.
Las diversas y dificultosas maneras de decir no son abordadas nuevamente por la psicoanalista Alexandra Kohan. Lo hace en tiempos de hiperconectividad y de empastamiento de los espacios de trabajo y de ocio.
¿Por qué fue imposible capitalizar políticamente la movilizacion popular por el triunfo futbolístico mundial en Qatar? Semán y Ferro, explican cómo la relación entre el Estado y la sociedad fue mutando.
La pesadilla desatada por el COVID-19, en 2020, encendió las alarmas y sentido de la responsabilidad en la escritora Almudena Grandes, fallecida hace poco más de un año. En la novela Todo va a mejorar presenta un espejismo incómodo.
Con el Mundial no alcanza, tituló su nota de análisis de hoy, la pensadora Beatriz Sarlo. Dijo que alivia despojarse de la depresión por unos días, pero que la salida pasa por el trabajo y el compromiso de los partidos politicos.
El psicoanalista Jorge Alemán se preguntó hoy en Página 12, si los millones de argentinos/argentinas que salieron a la calle para festejar el campeonato mundial, son masa o pueblo. Qué se sabe hasta ahora.
Es más probable tirar una moneda y que nos salgan 16 caras de forma consecutiva, que ganar el gordo de Navidad o Fin de Año. Lo recalca un matemático madrileño que igual participa por una cuestión sociológica.
Por el campeonato mundial, el año político concluye mejor de lo que arrancó. Asís no justificó el «ninguneo institucional» al Presidente y exploró mensajes rupturistas en los lugares menos pensados. No hay derrota segura.
No haber caído en la tristeza, «un pozo atroz del que no salís nunca más». Así confesó Víctor Hugo Morales, sobre lo que más hubiese golpeado en la final del Mundial que ayer ganó la selección de la Argentina. «Tengo alivio», expresó.
Bajo el título «El fin del homus soviético, un libro amargo pero necesario», Vargas Llosa analiza el escrito de Svetlena Aleksiévich sobre la fragmentada y compleja ex URSS. Y termina con una proyección sobre América Latina, sin mencionar a su Perú natal.










