Internacional

187 periodistas asesinados en América Latina

Los grandes medios de comunicación miran para otro lado y ya son cientos los periodistas que perdieron su vida por entregarla a unos de los trabajos más honrosos del planeta: concientizar a la humanidad sobre la realidad social.

27 de junio de 2016: Asesinan a Álvaro Aceituno, director de una radio en el suroeste de Guatemala.

7 de junio de 2016: El periodista Víctor Valdez de 66 años es asesinado a balazos en Guatemala mientras trotaba con su nieto adolescente, según informó la policía.

14 de marzo de 2015: El camarografo guatemalteco, Giovanni Villatoro, de 20 años, fue asesinado a balazos en las afueras de la empresa donde trabajaba.

15 de mayo de 2017: Javier Valdez, un reconocido periodista mexicano que investigaba a los narcos, es asesinado luego de disparos que perpetraron en su cuerpo. Actualmente son 5 (cinco) los periodistas asesinados en México durante este año.

4 de marzo de 2017: La policía peruana encuentra restos humanos dentro de una maleta carbonizada, pertenecientes al periodista y profesor de 55 años, José Yactayo.

¿En qué mundo estamos viviendo?

No es noticia en los grandes medios de comunicación los periodistas que mueren por defender su único ideal laboral: informar a los ciudadanos con la verdad.

Ser un comunicador hoy en día puede ser peligroso dependiendo el territorio en el que uno se encuentre. No es lo mismo informar en un país con “libertad de expresión” a que hacerlo en una nación con un gobierno autoritario y totalitario.

Este desafío de concientizar y concientizarse, que debe ser adquirido por toda la humanidad, es cada vez más perjudicado y aislado ante los intereses de aquellos que buscan nuestra idiotez para mantenernos ajenos a lo que sucede alrededor nuestro. Salir un rato de las redes sociales, de la televisión y de esas charlas con amigos en las que hablas del partido de ayer para profundizar nuestro conocimiento sobre lo que pasa en este mundo es primordial para detener las atrocidades humanas como lo son muertes a mano de un asesino que debería estar estudiando, trabajando y/o educando a sus hijos.

¿Te sentís con impotencia? Ya diste el primer paso, ahora tenes que saber que, acá, en Buenos Aires, Argentina, concluyó hace muy poco el XII Congreso de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP) donde se dieron a conocer cifras impactantes de profesionales asesinado en la región desde el 2012 hasta el 31 de diciembre de 2016.


“En los últimos cinco años al menos 187 periodistas de América Latina fueron asesinados”, informan


Ernesto Carmona, un importante representante de la FELAP dijo que “se registra hoy una mortífera guerra encubierta del poder político corrupto contra comunicadores de prensa, fotógrafos y locutores”. Sin duda la cantidad de muertes y los casos de periodistas que perdieron su vida por ejercer su profesión, comprometida con sus compatriotas para informar la verdad sin favorecer a nadie más que la conciencia de sus lectores, son un fenómeno que se da y que nos degrada como seres.

Adolfo Pérez Esquivel, el argentino que por su activismo y defensa por los derechos humanos y la democracia, recibió el Premio Nobel de la Paz, hizo presencia en este Congreso y se mostró preocupado por la situación que atraviesa el continente y dijo que había que unirse y no perder “la capacidad de resistencia en la esperanza para continuar la lucha”.

Escritor y estudiante. Fundó Humanidad el 2016 a sus 15 años de edad.