Un solo pecado sirve para condenar, nos dice Dante. ¿Un error? El ministro Ginés González García, “el comandante” que está al frente de la lucha contra la pandemia (según lo nombró anoche Alberto Fernández), reconoció que demoró en entender la relevancia de la pandemia, lo que atrasó el inicio de la cuarentena. El aislamiento preventivo, social y obligatorio que tan eficaz viene demostrándose hasta ahora, como admiten líderes mundiales y le otorga un apoyo argento de un 70/75 por ciento al Presidente.
Es el momento de estar juntos, de tirar del mismo carro, pese a esa equivocación inicial (también podrían mencionarse las graves anomalías con las aglomeraciones en los bancos o la compra de alimentos con sobreprecios, pero entran en otro terreno pantanoso).
Sin embargo, anoche hubo un dato que llamó la atención de Humanidad. Se lo acentuará ahora que Alberto tiene empatía con la población y trabaja codo a codo además de con la propia tropa, con gobernadores radicales e intendentes que no se cansa de mencionar: Jorge Macri (primo del ex Presidente), Diego Valenzuela (debe soñar con él, pues repite su nombre), Néstor Grindetti, Guillermo Montenegro y Gustavo Posse.
LEER MÁS:
La ex número 2 de Valdés, será la nueva embajadora ante El Vaticano
Se trata de María Fernanda Silva, diplomática de carrera y afrodescendiente. Tuvo roles destacados durante el kirchnerismo en Venezuela y Ecuador.
El exembajador ante el gobierno de China durante el macrismo, Diego Guelar (35 años en el peronismo, dirigente de la JP, guerrillero de Montoneros, y en el PRO desde la crisis de 2001), sorprendió con un registro.
Después de señalar que éste es el año Chino y que en la Argentina hay una comunidad de 200 mil ciudadanos de ese origen, comentó que quiso alertar en enero al Gobierno de lo que se venía. Por esa circunstancia y por la cantidad de cruceros con destino a La Antártida.
“Infructuosamente intenté hablar con Ginés. Tengo los e-mails guardados. No me contestó. Su respuesta pública entonces era: no hay posibilidades de que llegue”.

Guelar (dijo que Alberto “se está poniendo el traje de líder que no tenía” y hace “las cosas extraordinariamente bien, con algunos claroscuros”), contó la propuesta a la que González García no prestó atención: “El 21 de enero alerté de lo que se venía» ¿Cómo? “Nuestra gran puerta de entrada, está acreditado, es el aeropuerto de Ezeiza. Cerrémoslo. O advirtamos a cada turista extranjero que antes de entrar al país debe hacer la cuarentena en hoteles pagados por ellos”,
También comentó a Pablo Sirvén, de La Nación +, que se tenía que haber avisado a los miles de argentinos que por esa época salieron al exterior, sin conocer la dimensión del brote pestífero. “Un enorme cerrojo” hubiera sido posible, indicó.
Guelar no habló desde “la grieta”, pues elogió a Alberto. Cuando el periodista mencionó el nombre de Cristina Kirchner, con calidez pero con ánimo de introducir una cuña, respondió el diplomático que había que cortarla con “la paranoia o esquizofrenia. Si está, porqué está; si no está, por qué no está”.
LEER MÁS:
Alberto y Cristina «se están llevando muy bien»
Con versiones cruzadas e inminentes medidas del gobierno resistidas por el establishment, en el FdT se señaló que «el mundo está a ciegas» frente al coronavirus. Se elogió a Europa y se criticó a Estados Unidos.
Guelar, vestido con una tonalidad de azul, rojo y rosa (un pañuelito de éste color sobresalía de su bolsillo del saco, a tono con el armazón de sus anteojos), tuvo otras definiciones.
“El sistema político y económico es un colador lleno de agujeros. La fragilidad de la sociedad argentina no la inventó el coronavirus”.
Eso sí, le pidió a Fernández que llene de “contenido” su accionar y haga funcionar de inmediato el Congreso, la justicia y la relación con los gobernadores. Esto último no parece concordar con el intenso trabajo de consulta y coordinación permanente que mantiene el Presidente con los mandatarios. Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, dan fe.
Tras sentenciar que “el poder concentrado es un compañero de ruta peligroso” (antes aclaró que el estado de excepcionalidad justifica los DNU), le reclamó, sí, a Cristina, como vice, que haga sesionar al Parlamento, porque esa “es una función esencial”, como la de médicos, enfermeras, policías, barrenderos, transporte, recolección de basura, etc, etc.
LEER MÁS:
El vicepresidente que murió siendo vendedor ambulante
Elpidio Gonzalez, yrigoyenista, fue vicepresidente de Alvear. Represor en la Semana Trágica, murió en la pobreza, vendiendo pomadas para zapatos. Uriburu lo encarceló.
También consideró que “no es simbólico” que los funcionarios hagan un “esfuerzo económico” (mencionó las rebajas salariales en Mendoza) para contribuir a aliviar la situación de millones de personas comunes que no pueden trabajar hoy por el aislamiento.
“La clase política no puede ser insensible. Y no es simbólico. Son cientos de millones de pesos que podrían juntarse en 6 meses y servir, por ejemplo, para la compra de barbijos”, expuso.
“Somos una Nación inconclusa. Vamos a salir de ésta y de otras”, concluyo, sin antes mencionar que no entiende como los miembros de La Cámpora (entre los que cuenta con varios sobrinos), puedan pensar lo que él sostenía hace ya 45 años.


0 comments on “Observaciones del ex embajador en China”