Cultura Sociedad

Plegaria, el tango de la muerte

El violinista Eduardo Bianco, lo escribió en Europa en 1929. Tenía un ritmo lúgubre y solemne. Adolf Hitler quedó fascinado al escucharlo en la embajada argentina en Berlín, asado mediante.

Dos señores respetables @FedericoGPolak y @luisraulsagol, despertaron hoy el interés de Humanidad que, por lo visto, sabe muy poco de hechos históricos que se van borroneando o desfigurando con el paso del tiempo. @mecasullo tuiteó: “Acabo de leer que en Stalingrado los soviéticos le ponían a los alemanes fuera de los bunkers gigantescos parlantes con tango, porque era una música deprimente”.

@carlosaira11 recogió el guante y Polak aconsejó: “Imperdible. Lean el hilo y escuchen la música”.

Humanidad le hizo caso. Va el hilo de Aira:

“La historia es otra. Adolfo Hitler tenía fascinación por un tango: Plegaria, de Eduardo Bianco. Tan grande fue la admiración de Hitler por Bianco que pidió conocerlo. Plegaria era el sonido que los oficiales SS ponían a todo volumen en los campos de concentración”.

“Los rusos – siguió en la red del pajarito – tenían ese dato. Cuando en 1943 , el ejército soviético rodeó al Sexto Ejército nazi en Stalingrado, los rusos sabían que significaba Plegaria y lo pusieron a todo volumen: era una sentencia hacia el más allá”

Leschenko, el Gardel ruso

“Lo que tal vez pocos conozcan – consignó Aira – es la historia de Pjotr Leschenko, el Gardel ruso. En 1918 se instaló en París dónde conoció el tango rioplatense. Armó una mezcla entre nuestro tango y el folklore ruso. Fue récord de ventas hasta que fue prohibido por contrarevolucionario”.

“Pero (Leschenko) tenía un gran admirador secreto: el mariscal Georgy Zhukov. Leschenko falleció en 1954. Años después, la URSS levantó la prohibición y hoy – destacó – es uno de los músicos más respetados en Rusia”.

Obviamente, la reacción fue un tren cargado de comentarios. @sileste1921, por caso trajo a cuento un relato de un entrañable periodista ya fallecido: “Linda historia Carlitos. La conocía a través de un libro muy interesante de Julio Nudler: Tango judío, del ghetto a la milonga. Él lo definía como el tango de la muerte”.

Hay mucho más para desasnarse.

0 comments on “Plegaria, el tango de la muerte

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s