Reflexión

¿Por qué los niños retrasan cuanto pueden el irse a la cama?

Juan José Millás, periodista y escritor español, cuenta su obsesión acerca del significado de acostarse temprano. Apela a una cita de Proust para decir que los adultos se han olvidado de esa costumbre y le otorga un sentido singular.

Por Juan José Millás (El País)

´Durante mucho tiempo me acoste temprano’. Tales son las primeras palabras del primer tomo de La busca del tiempo perdido, la obra monumental de Proust, en las que uno permanece apresado debido a la discrepancia feroz entre su sencillez aparente y su complejidad real…

…Llevo años dándole vuelta a esas seis palabras. Te acuestas y desapareces. Abandonas los zapatos al pie de la cama, las gafas en la mesilla, y te metes entre las sábanas como el que se pone un sudario.

Ni idea adónde vas. Ni siquiera quiién va. El que despierta por la mañana se hace cargo de las pertenencias del que se acostó, desayuna con su taza, responde por su nombre y continúa con sus asuntos como si nada hubiese ocurrido. Quizá por eso resulta inquietante acostarse temprano.

Los niños retrasan cuanto pueden el momento de irse a la cama porque saben a lo que se exponen. Nosotros lo hemos olvidado. ¿Acostarse temprano no constituye, acaso, un intento de suicidio? Un simulacro, al menos.

  • Fuente: diario El País, Facebook

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